Conoce al pastor UANDES que está a cargo de una iglesia en Alemania

Octubre 2012

 

Jorge Vasconcelos (a la derecha) y parte la congregación de la Iglesia Cristiana Latinoamericana de Frankfurt, de la que se hizo
cargo este año.


Tras egresar al segundo semestre del año pasado del postítulo en Orientación, Familia y Educación (OFE) de la Universidad de los Andes, Jorge Vasconcelos, de 43 años, dejó Santiago para radicarse en Frankfurt del Meno. La quinta ciudad más poblada de Alemania ha sido considerada además como la "más internacional" de ese país -tal como lo hizo en su oportunidad la Sociedad Max Planck-, debido a la alta presencia de inmigrantes. Y eso se nota en la labor que este egresado UANDES desarrolla allá: es el pastor de la Iglesia Cristiana Latinoamericana de Frankfurt, que convoca a fieles de 15 países latinoamericanos.

Este profesor de Educación Básica -mención Religión- tiene 43 años y es pastor misionero desde 1999. Llegó a esta urbe el 27 de abril pasado con su esposa -están casados desde hace 24 años- y dos de sus tres hijos. Realizó el postítulo "para ejercer como orientador en el colegio que me encontraba trabajando. Busqué varias opciones, pero la que más me gustó fue la del OFE, pues apuntaba no sólo al área educativa, sino además al área familiar".

Tras trabajar 12 años en un colegio de Puente Alto, el "trabajo ministerial" de Vasconcelos lo llevó a emigrar del país. "La iglesia latina de Frankfurt llevaba cerca de tres años sin pastor y en convenio con la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Chile nos enviaron para suplir dicha plaza", relata. Y destaca que en su paso por el OFE recibió "muchas herramientas que hoy las he puesto en práctica en mis actividades ministeriales y que se han complementado de muy buena forma con mi vocación pastoral".

- ¿Cómo se produjo su elección como el pastor de la Iglesia Cristina Latinoamérica para la comunidad latina en Alemania?
- Se realizó en 2010 una postulación para dos proyectos misioneros, en Paraguay y Alemania. En ambos casos se debía cumplir con ciertos requisitos, tanto personales, ministeriales y académicos. Después de pasar varias etapas fuimos nosotros los elegidos para seguir con la obra acá en Alemania. Uno de los puntos importantes de los cuales se solicitaba era tener experiencia en consejería y orientación familiar, de ahí que el postítulo de la UANDES me ayudó mucho. Además, dentro del proyecto que nosotros presentamos como familia, apunta precisamente a un trabajo familiar integral.

A la izquierda, el pastor en el centro de la ciudad alemana junto a su esposa. A la derecha, los dos con sus hijos menores durante una
visita al museo judío de Frankfurt.


- ¿En qué consiste su labor como pastor?
- Durante el primer año nuestras tareas pastorales se reducen básicamente al estudio intensivo del idioma alemán de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00 horas (para poder dar consejería a personas alemanas); organizar y formar una academia bíblica en tres niveles, básico medio y avanzado, creando e impartiendo los cursos bíblicos; dar consejería a personas de diferentes edades, matrimonios, familias; supervisar el funcionamiento de todos los ministerios de la Iglesia; formación del liderazgo; y preparar y entregar el sermón en el culto dominical.

- ¿Dónde trabajaba antes de dejar Chile?
- Trabajé por 12 años en el Colegio Siembra, de Puente Alto. Este es un establecimiento ubicado en un lugar de alto riesgo social y con muchas carencias familiares y educativas. Soy profesor de educación básica, pero durante todo este tiempo realicé la clase de religión y también orientación. Fui profesor jefe y trabajé codo a codo con el orientador en las áreas de prevención de drogas y sexualidad, entre otras.

La adaptación

- ¿Cómo se preparó para radicarse en Alemania?
- Fueron varios los aspectos en ese sentido. Primero fue el idioma; tres meses de alemán intensivo en el Goethe Institut. Luego tuve preparación en materia de misiones, asistiendo a seminarios. Tuve que cerrar todos los temas pendientes en la iglesia que yo administraba en Chile, para que la persona que me sucediera no se encontrara con problemas no resueltos, etc.L o familiar quizás fue lo más duro, pues siempre faltará el tiempo para una partida, y no teniendo claro cuándo es el regreso. Eso es duro y no sé si uno se puede preparar. Lo demás fueron trámites, visas, papeles, cerrar cuentas, etc.

- ¿Cuáles han sido los principales desafíos que ha debido enfrentar?
- Obviamente, lo primero es el idioma como principal desafío, pero además la cultura alemana es muy diferente a la latina, y constantemente nos enfrentamos a distintos choques culturales. La mentalidad europea es totalmente liberal, y eso siempre es un desafío, cómo trasmitir los valores y principios bíblicos a una cultura tan abierta, entendiendo que los principios bíblicos trascienden las culturas, el tiempo y las personas.

- ¿Cómo ha sido la adaptación suya y la de su familia en ese país?
- Hasta ahora ha sido buena, lo más complicado es el idioma. En Alemania la burocracia es enorme, pero con la ayuda de gente de la iglesia hemos salido adelante. Ya tenemos departamento, que poco a poco ha sido amoblado. Los colegios fueron otro tema muy complejo, pero también "estamos ok". En fin, ha sido difícil y largo, pero hasta este momento Dios nos ha ayudado.

Vasconcelos (arriba a la derecha) y sus compañeros de su curso de alemán, provenientes de países como Turquía, Colombia, Ecuador,
España, Rusia, Polonia e Irlanda, entre otros.


- ¿Qué estudian sus hijos?
- Nicole Elizabeth, de 23, estudia Psicopedagogia en la UDLA y trabaja como técnico en párvulos. Jorge Daniel (17 años) estudia en un curso de integración para entrar al Gymnasium (es como el liceo en Alemania) y Javiera Noemí, de 5 años, está en kínder y hablando alemán (más que nosotros juntos). Ahora además tengo un nieto de dos meses, Ezequiel Jesús.

- ¿Planea radicarse nuevamente en Chile junto a su familia?
- La verdad es que este tema depende de varios factores, como la evaluación del proyecto tanto desde Chile como en la iglesia de Alemania. Depende también de nosotros si soportamos el frio, el aprendizaje del idioma, etc. La verdad es que el proyecto es por tres años. Los primeros seis meses han sido evaluados y vamos bien, pero hay un largo camino por recorrer. Y como dice el dicho, "el hombre propone, pero Dios dispone".