Cristián Vicuña (ICOM 06): El alumniUANDES que abrió caminos

Septiembre de 2013

 

Cristián Vicuña (ICOM 06) está casado con Francisca Figueroa. En la foto aparecen junto a sus dos hijos: Juan José y Cristián.

"Siempre tuve ganas de seguir estudiando y vivir un tiempo afuera con mi familia. Kellogg es una de las grandes escuelas de negocios, con un fuerte sello en general management y estrategia, que era lo que yo buscaba", explica Cristián Vicuña, quien hoy trabaja como subgerente de Planificación y Desarrollo en CorpBanca.

Cristián Vicuña (ICOM 06), 31 años, casado y dos hijos; egresó de la Universidad en 2006, pero no como todos sus compañeros. Junto a Francisco Ulloa partió a Australia a la Universidad de Macquarie, para obtener una doble titulación. Fueron pioneros y eso sirvió de experiencia para las generaciones posteriores, ya que abrieron ese camino. “Fue una tremenda oportunidad que se abrió desde la misma Universidad de los Andes”, destaca.
Una vez titulado, trabajó en el área de inversiones de dos fondos de pensiones y, luego, fue gerente de un emprendimiento relacionado con arquitectura interior y construcción, donde diseñaban sucursales para bancos y empresas del retail. Finalmente, partió a Estados Unidos a realizar un MBA en Kellogg, escuela de negocios con fuerte énfasis en general management y estrategia, de la Universidad de Northwestern. Regresó a nuestro país el 4 de julio para integrarse a CorpBanca como subgerente de Planificación y Desarrollo.

- ¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Universidad de los Andes?
- Fue una etapa muy entretenida, de mucho estudio y grandes amigos. Recuerdo especialmente los trabajos de verano, los eventos sociales de COMA -el Centro de Alumnos de Ingeniería Comercial que organizaron Francisco Ulloa y Belén Larios- y la navidad en el Colegio Nocedal, que me tocó dirigir.

- ¿Qué profesores de la Universidad marcaron tu preparación para el mundo del trabajo?
- Creo que el rigor en las presentaciones de David Kimber y la influencia de profesores como Carlos Díaz, Antonio Recabarren o Jose Miguel Simián fueron diferenciadores cuando entré a trabajar.

- ¿Siempre quisiste realizar un MBA y por qué en Kellogg?
- Siempre tuve ganas de seguir estudiando y vivir un tiempo afuera con mi familia. Kellogg es una de las grandes escuelas de negocios, con un fuerte sello en general management y estrategia, que era lo que yo buscaba. Además, la Universidad de Northwestern está ubicada en Evanston, cerca de Chicago, una de las ciudades más entretenidas y bonitas de Estados Unidos.

- A partir de tu experiencia, ¿cuál es el sello de los ingenieros comerciales UANDES en el mercado laboral?

- Se reconoce que el alumniUANDES quiere trabajar bien y cada vez estamos mejor posicionados en el mercado. Históricamente hemos tenido excelentes resultados en áreas de marketing y últimamente he visto que cada vez somos más competitivos en el área financiera.

- ¿Qué consejos le puedes dar a los alumni que deseen cursar un MBA en el extranjero y, particularmente, en Estados Unidos?
- Lo más difícil es la postulación inicial. No se desanimen, trabajen duro el GMAT y los ensayos de admisión. Mi recomendación a los que están en último año: aprovechen que vienen con buen ritmo y den el GMAT apenas terminen, después es más difícil encontrar tiempo para estudiarlo.

- ¿Qué destacas de las innovaciones que se han introducido en la Facultad y de la preparación que reciben los alumnos?
- Se nota como -año a año- los alumnos de la UANDES son cada vez mejor percibidos. Destacaría las ganas y ánimo para tomar tareas difíciles, la capacidad de trabajar en equipos y las habilidades para presentar en público. El cambio de metodología ha dado buenos frutos, en mi opinión.