UANDES inaugura nuevos centros de investigación científica

El Centro de Investigación Biomédica (izquierda) y el Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas.


La Universidad de los Andes dio recientemente dos importantes pasos en materia de desarrollo científico y tecnológico. Desde mediados de noviembre cuenta con el Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas y el Centro de Investigación Biomédica. En este último se encontrarán los laboratorios Neurociencias, Fisiología, Medicina de la Reproducción e Inmunología celular y molecular, todos de la Facultad de Medicina.

 

El Rector de la Universidad de los Andes, Orlando Poblete, corta la cinta inaugural acompañado de los decandos de las facultades de Medicina y de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, Rogelio Altuzarra y Rodrigo Fernández.

Ambos centros de investigación suman una superficie total construida de 2.574 m2 y cuentan con tecnología y equipos de última generación. En la inauguración de esas instalaciones, a la que asistió la directora del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), María Elena Boissier, el rector Orlando Poblete expresó que "estos edificios son una prueba más del compromiso de la Universidad con la investigación científica, y a la vez son demostración inequívoca de la confianza de la Universidad en sus académicos investigadores".

El decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, Rodrigo Fernández, manifestó su deseo de que "en estos laboratorios estudiaremos circuitos y máquinas eléctricas, que son la base para el control automático de sistemas. También analizaremos, a través de la visión artificial, la dinámica humana de partes del cuerpo y de grupos de personas, que permitirán el desarrollo de la robótica. Otros laboratorios se agregarán en el futuro, como el de óptica y uno de mecánica de fluidos, necesaria complementación al ya existente 'AndesLab' de mecánica de materiales. Con este centro de investigación, la Universidad de los Andes se ubica a la vanguardia tecnológica de la investigación en Ingeniería entre sus pares".

Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina, Rogelio Altuzarra, mostró su "alegría y orgullo" por el Centro de Investigación Biomédica, "ya que permitirá a nuestros científicos contar con las condiciones adecuadas para realizar su trabajo en forma óptima y a nuestros estudiantes acercarse más a la investigación. Tenemos una fundada esperanza en que ello se expresará en un aumento cualitativo y cuantitativo de los proyectos y de las publicaciones, lo cual contribuirá a acortar la brecha que nos separa de las más importantes universidades en investigación del país".

Los dos centros de investigación también llamaron la atención de los egresados. Tomás Ramírez (ING 10) se mostró esperanzado en que "cada generación se vaya alimentando de las generaciones anteriores y de las experiencias que ellos dejaron". Por su parte, Jaime de los Hoyos (MED 01), integrante del directorio de alumni UANDES en representación de Medicina, destacó que, con los nuevos edificios, nuestra Universidad queda bien posicionada en el campo de la investigación científica. "Creo que eso es lo que define a una universidad, realmente, que se haga investigación que contribuya al aporte de la ciencia en el contexto nacional, internacional, etc. En ese sentido, esto no hace más que solidificar la posición de la Universidad a este respecto".

El trabajo con células madre que desarrolla el equipo de C4C está destinado a proporcionar tratamientos contra enfermedades degenerativas, malignas y/o autoinmunes.
Investigación de vanguardia

Por otra parte, también se lanzó Cells for Cells, "una alianza Universidad-empresa", según destacó Matías Vial, director de Desarrollo e Investigación UANDES. A través de ella, las investigaciones en terapia celular desarrolladas en nuestra casa de estudios superiores han encontrado financiamiento en el sector privado. A ellos se ha sumado otro actor, el Estado: este año, una de las líneas de investigación y desarrollo se adjudicó un proyecto CORFO-Innova.

El trabajo con células madre que desarrolla el equipo de C4C está destinado a proporcionar tratamientos contra enfermedades degenerativas, malignas y/o autoinmunes, ya que la terapia celular imita los procesos regenerativos propios del organismo.

Para ello, se trabaja sólo con células madre de origen adulto (de médula ósea, tejido adiposo u otros órganos adultos), o con células tomadas de la placenta o el cordón umbilical.

C4C cuenta con una red de investigación integrada por la Universidad de los Andes, la Universidad de Navarra (y su clínica, ambas de España), el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica (INSERM) y la Université Montpellier 1 (estos dos últimos de Francia). Paralelamente, la red clínica la conforman la Clínica Dávila, la Clínica Santa María, el Hospital Clínico Viña del Mar, la Fundación Oftalmológica Los Andes y la Fundación Hospital Parroquial de San Bernardo. "Esto pasa desde la investigación al paciente", explicó Vial.

Actualmente, C4C ofrece terapia celular para tratar a pacientes con infarto al miocardio o insuficiencia cardíaca. También se ha desarrollado un tratamiento para las lesiones en la córnea se espera que para mediados del próximo año esté disponible uno contra el vitíligo.

Dentro de los próximos desafíos de C4C, Matías Vial detalló que uno de ellos "es generar todas las garantías de que las terapias que estamos entregando son probadas y seguras". A éste sumó "consolidar la red clínica, consolidar la red de investigación, poner en marcha el proceso de investigación desde el laboratorio de I+D y, sobre todo también, hay un tema importante que es iniciar las conversaciones con isapres y Fonasa, porque lo que nos interesa es que estas terapias sean de acceso para todas las personas".