"UANDES I+D": puente entre la investigación y la industria

Nuestra apuesta es ser una universidad compleja. Esto significa estar presente en todas las áreas del saber y realizar docencia de pregrado, postgrado, extensión, investigación y educación continua; y aportar con ellas a la sociedad, la que también es compleja. Ello incluye la generación de puentes entre la ciencia y el mundo privado, para que los científicos hagan su trabajo y los empresarios el suyo.

Se ha generado consenso acerca de la necesidad de incrementar el valor agregado de los productos y servicios que se ofrecen a través de la ciencia y tecnología. Esto no es fácil, puesto que implica hacer trabajar juntos a científicos y empresarios, cuyas visiones a veces no sólo son diversas, sino que además en la práctica están muchas veces desconectadas. Ello hace necesario buscar los puntos de conexión entre ambos mundos, tal y como lo han venido haciendo las más prestigiosas universidades norteamericanas y europeas, permitiendo así que el sector privado contribuya al financiamiento de la investigación.

Como ya se sabe, la Universidad de los Andes es una fundación sin fines de lucro y no recibe recursos basales del Estado como otras universidades estatales. Por lo tanto, tiene que generarlos a través de otros medios.

¿Y qué pasa con las donaciones?

Las donaciones que recibe se destinan íntegramente a la construcción de nueva infraestructura, equipamiento, becas e investigación.

Entonces ¿por qué se requieren más fondos para la investigación?

Aun habiendo recibido generosas donaciones para el Fondo de Ayuda a la Investigación (FAI), los recursos que se necesitan son tan significativos en personal científico, infraestructura y equipos, que este Fondo se hace insuficiente para crecer a las tasas requeridas.

La solución: “UANDES I+D”

Por eso la Universidad decidió crear una sociedad por acciones, “UANDES I+D”, cuya propiedad es cien por ciento de la Universidad de los Andes, dirigida por miembros de ésta (lo que es un plus ya que no se duplican sueldos), que mediante la asociación con privados y el sector público (a través de fondos concursables), hace posible la generación de recursos que sólo pueden destinarse a investigación.

Es importante resaltar que a diferencia de lo que podría estar ocurriendo en otras instituciones, la sociedad que creó la Universidad de los Andes es 100% suya, no de terceros ni de sus directivos. En este sentido, la sociedad deberá distribuir todas sus utilidades a la Universidad para reinvertirlas en investigación.

Resultado: todos ganan

Gracias a esta empresa, “UANDES I+D”, se está creando un puente entre la ciencia y la industria, impulsando en nuestros académicos el entusiasmo y las ganas por generar propiedad intelectual. Esta iniciativa va a permitir tener una Universidad más compleja, a la que quieran postular los mejores alumnos, por tener los mejores académicos. Y la sociedad se va a beneficiar a través de las nuevas investigaciones que se realicen y que se traspasarán a la gente a través de la industria. Entonces, el resultado final de esta suma de esfuerzos se traduce en que todos ganan.

¿Y porqué la Universidad creó “UANDES I+D” y no se asoció directo como Universidad de los Andes con esos inversionistas privados?


Porque en esto la Universidad prefirió seguir modelos de universidades tan prestigiosas como Harvard o Stanford, que procuran resguardar su propio patrimonio, cuidándolo de inversiones que conllevan riesgo. Precisamente, uno de los objetivos de “UANDES I+D” es generar joint ventures con privados: aportando su investigación para producir negocios que tienen algún grado de riesgo y que pueden o no resultar.

Ejemplo de esto…


El primer fruto exitoso de “UANDES I+D” ha sido la unión con la empresa privada para formar Cells for Cells (C4C), primera empresa biotecnológica chilena dedicada a la innovación, investigación, desarrollo y producción de terapia celular en base a células madres adultas. Esta empresa se financia con el aporte aproximado de US$ 3 millones de sus socios y la adjudicación de un proyecto Corfo por US$ 1 millón. En esta sociedad, “UANDES I+D” participa con 25%, estando el resto de la propiedad en manos de otros tres socios externos, de manera que en el futuro, cuando Cells for Cells obtenga utilidades, un 25% de ellas se invertirán directamente en investigación propia de la Universidad.

Otro ejemplo es la asociación con privados para formar Kinostics, empresa que tiene por objeto desarrollar un kit para la detección precoz de la “Injuria Renal Aguda”. Este nuevo emprendimiento fue posible por el aporte de US$ 1,5 millones de Andrómaco y del fondo de inversión privado AURUS, y de tecnología que generó la Universidad de los Andes. “UANDES I+D” participa con un 31% de la sociedad y se espera que durante los próximos dos años se desarrolle la tecnología que contribuya a tomar decisiones oportunas en pacientes con algún tipo de daño renal.