Memoria 2011

 

 

Carmen Luz Valenzuela, Secretaria General de la Universidad de los Andes.

En las universidades, el tiempo se mide en siglos. En 2012 nuestra Universidad de los Andes cumple 23 años desde su fundación, período muy breve si se considera la proyección temporal de las instituciones universitarias. Una conclusión preliminar podría ser que recién estamos dando los primeros pasos; y aunque esto tiene algo de cierto, al repasar en esta cuenta anual los principales hitos vividos en el período académico anterior, vemos cómo se avanza a tranco rápido por un sendero que nos conduce a la categoría de universidad compleja.

En 2011 la comunidad universitaria enfrentó el desafío de soñar la Universidad que queremos para los próximos 6 años. Pensar y definir dónde queremos llegar, y, lo más importante, cómo hacerlo, constituyó la esencia del reto asumido.

En el ejercicio nos propusimos trabajar con entera libertad y apertura para delinear los cambios y mejoras requeridas, con la premisa de no olvidar lo aprendido y ser fieles al proyecto fundacional. Los principios fundamentales que nos han animado a lo largo de estos 23 años – nuestra identidad cristiana, el foco en las personas, y el espíritu de servicio- seguirán empapando todo nuestro quehacer. Cuidamos que estos principios estén reflejados en los desafíos del crecimiento y se proyecten en la Universidad que queremos para el próximo sexenio. Estudiamos las nuevas realidades, e intentamos conjugar tradición y progreso. Queremos estar a la vanguardia del conocimiento, a la vez que nos empeñamos por mantener nuestra identidad institucional.

Vamos en camino. Sentimos la urgencia de seguir avanzando en estrategias de vinculación con el medio, de estimular la innovación en la investigación, de ser fieles a nuestro modelo académico, a la vez que lo enriquecemos con nuevas metodologías de enseñanza, de apoyar a nuestros profesores con formación tanto disciplinar, como humana y docente, y de fomentar una genuina participación universitaria.

En todos los ámbitos de nuestro quehacer, estamos empeñados en una decidida política de aseguramiento de la calidad.

La lectura de esta Memoria mostrará la vitalidad de la Universidad en 2011. Se ejecutó y sacó adelante un elenco de iniciativas con impacto en lo académico y en la gestión. Las acciones implementadas marcaron los asuntos relacionados con la academia, involucraron a los alumnos, abrieron nuevos cauces para la vinculación de la Universidad con la sociedad, desafiaron la planificación y el gobierno corporativo.