A estudiar, a enseñar, el verano se va a acabar...
Martes 15 de marzo de 2016

 


Rodrigo Alonso G., Director del programa de Bachillerato

¡El verano se niega a terminar! Ya estamos a pocos días del equinoccio otoñal de marzo y los pájaros caen muertos de calor, como en Macondo. Llevamos ya varias semanas de clases y los alumnos siguen en traje de baño, el ambiente parece aún playero… pero debo recordarles a todos, estudiantes y profesores, que el Año Académico ya empezó.

¡Los estudiantes a estudiar! Podría ser la consigna de la Dirección de Estudios (¿o de la Federación de Estudiantes?).

¡Los docentes a enseñar! Podría ser otro lema, esta vez de la Dirección Académica…

Si los primeros estudian y los segundos enseñan, y el otoño trae aires frescos a la ciudad, quizás, solo quizás, los estudiantes aprenderán. Porque no hay un vínculo directo entre enseñar y aprender, como tampoco lo hay (ojo profesores) entre informar y enseñar.

Los BACHI-alumnos serán sometidos a un duro proceso para su carrera de destino, preparándose para rendir y permanecer en ella, con grandes posibilidades de éxito. Adquiriendo o reforzando, en esta experiencia universitaria, las habilidades intelectuales y los conocimientos disciplinares básicos, necesarios para su desempeño futuro.

Pero, de verdad aprender, es más que eso. Es, a partir del conocimiento y lo existente en la memoria, y usando las habilidades (relacionar datos, producir nueva información, formular hipótesis) movilizar un razonamiento para explicar lo que pasa, para anticiparse, o para organizar un comportamiento. Es hacia ese aprender al que conducen los Programas de Bachillerato.

¿Y enseñar? Enseñar no se limita a transferir conocimientos -los famosos contenidos programáticos-, ideas, experiencias, habilidades o hábitos a una persona que no los tiene, sino crear las posibilidades para que el estudiante los produzca o construya. Por eso el profesor ha de ser, más que un buen comunicador, un hábil artista; un virtuoso enamorado de su arte, que con paciencia, sacará a luz los talentos de sus alumnos.

En resumen ¡Los estudiantes a estudiar! ¡Los docentes a enseñar! ¡El veranito se va a acabar!