12 de enero de 2012. Por Camila Pizarro
Con una explicación sobre lo que se puede denominar crisis, comenzó la charla llamada “Escuela e intervención en crisis, primeros auxilios psicológicos”, dictada por la psicóloga, magíster en psicología educacional y profesora de la Universidad de los Andes, Carolina Araya, dirigida, tanto a personas del ámbito salud mental como a personas que trabajan y/o están ligadas a comunidades educacionales.
Durante la exposición, que también incluyó ejercicios prácticos, se puso como ejemplo los efectos que dejó el terremoto del 27 de febrero de 2010 en las personas, organizaciones y comunidades; enfatizando, especialmente el impacto en los niños. La psicóloga quiso dejar en claro que una crisis no se puede anticipar, pero sí se puede preparar a la persona para disminuir sus efectos.
Por medio de ejemplos propuestos por los asistentes, Carolina Araya destacó que la intervención en las crisis debe ser contingente y temprana, idealmente entre 24 y 72 horas después de ocurrido el evento crítico, como desastres, accidentes, delitos, entre otros. Este tipo de intervención busca favorecer que las personas afectadas se estabilicen y estructuren, además de identificar personas que se encuentren en riesgo de desarrollar síntomas más severos y que requieran ayuda especializada.
Se plantea como fundamental que la intervención en crisis la realicen personas entrenadas y cercanas a la comunidad afectada, como, por ejemplo, profesores, bomberos y equipos de atención primaria en salud.
Toda intervención en crisis- en opinión de la especialista- debiera promover un sentido de seguridad en los afectados, así como ayudar a las personas a calmarse y comprender lo ocurrido, activar sus recursos de sanación y recuperar la esperanza.
Esta actividad se enmarcó dentro de las actividades de extensión del Magíster en Psicología Educacional de la UANDES.