Alumnos recibieron tips sobre las claves de la escritura autobiográfica

Jueves 13 de julio de 2017



Ana Cruz, editora, fundadora y ex directora de la editorial infantil Gata Gorda; y fundadora de la plataforma de literatura y libros “La Lupita Libros”, llevó a cabo el conversatorio “Los juegos de la memoria, el desafío de la escritura autobiográfica”, donde explicó a alumnos de las tres ediciones del Taller de Escritura Creativa de Vida Universitaria, impartido por Gabriela Valdivieso, las claves de la escritura autobiográfica y su experiencia con el cuento autobiográfico “El plebiscito de los niños”, que relata sus experiencias como niña en el plebiscito de 1988.

Al respecto, compartió que cuando trató de contar las cosas tal cual habían pasado, aparecieron algunos problemas. “Cuando uno narra una historia, uno recuerda como un cascarón, aparecen muchos detalles desconectados y uno no sabe qué hacer con ellos. A medida que pasa el tiempo me he dado cuenta de que la visión que uno tiene de la propia infancia es de algodón, uno deja afuera todas las cosas tristes que no quiere que estén (…) Me pasó que cuando avanzaba en la escritura tuve que empezar a averiguar por qué no calzaban las cosas, yo como niña no podía ser tan buena, mi barrio no podía ser tan plano. (…) Definitivamente la visión de la infancia es totalmente una construcción voluntaria. Es impresionante cómo la memoria va haciendo su vuelo”.

Por otro lado, aseguró habló de lo que ella denomina “recuerdos prestados”, comentó: “es algo súper bonito que pasa, son escenas que uno tiene en la cabeza que realmente parecen recuerdos, son igual de nítidas y vívidas que un recuerdo, te los sabes de memoria, pero en realidad te lo contaron. Lo típico son esas historias de cuando eras guagua, te lo han contado tantas veces que ya tienes una visión completa del color de las cortinas”.

 

La autobiografía
La experta explicó que hoy se habla mucho de autobiografía, pero desde un ángulo nuevo. Por lo general, “cuando uno piensa en autobiografía uno piensa en alguien mayor escribiendo sus memorias, puras cosas serias, donde aparece la historia del país, los presidentes. Uno piensa que se debe relatar la vida completa contada”.

“Hoy día es otra cosa, la biografía se ve desde un lugar mucho más de la vida privada, de la gente irrelevante, no solo los personajes relevantes. Hoy día contar tus últimos años sería una lata, no lo leería nadie. Yo por ejemplo hablo más de la ‘escritura autobiográfica’ que de la ‘autobiografía’ para recalcar que no es un género, a nivel de la escritura es igual que la ficción, los materiales son distintos, pero las reglas del juego son las mismas”, dice.

Agrega, sobre los juegos de la memoria, que “lo que hace la memoria es generar una narrativa de nuestra vida, por eso es tan tramposa. El recuerdo es una cosa ficcionada que está traspasada por el tiempo. El recuerdo es una cosa elaborada. Creo que incluso los textos literarios más documentados son ficción. En el fondo ya el hecho de transformar a una persona en personaje hace que cambie todo".