Bioquímica de la Universidad de Chile obtiene grado de Doctor en Biomedicina UANDES
Viernes 5 de agosto de 2016

 

Maroun Khoury, director de investigación de C4C; María José Soto, PhD Biomedicina UANDES; Dra. Mirentxu Iruretagoyena, MdPhD; Dra. Úrsula Wyneken, académica e investigadora UANDES y Dr. Fernando Figueroa, director del programa de Terapia Celular de la UANDES.

 

Estudiar el potencial inmunosupresor de las células madre del fluido menstrual, en comparación a las que provienen de la médula ósea -utilizadas comúnmente en el mundo científico- fue el objetivo de la tesis doctoral de María José Torres, director científico de los Laboratorios Lince.


Según explica la bioquímica de la Universidad de Chile que trabajó en el Laboratorio de Biología de la Reproducción UANDES entre 2010 y 2015, “las células madre mesenquimales derivadas de médula ósea (BM-MSCs) son células altamente inmunosupresoras que disminuyen la proliferación de células T e inducen células antiinflamatorias, por lo que son promisoras candidatas para ser utilizadas en terapia celular. Sin embargo, el uso clínico de BM-MSCs tiene limitaciones, ya que requieren un procedimiento de colección invasivo y tienen un potencial de expansión limitado”.


Frente a esto una fuente emergente de células mesenquimales es la sangre menstrual. “Las células madre mesenquimales derivadas del fluido menstrual (MenSCs) son células altamente proliferativas que exhiben potencial de diferenciarse en células de hueso, cartílago y tejido adiposo y una gran capacidad de inducir la formación de vasos sanguíneos. A pesar de ser utilizadas en diferentes ensayos clínicos, las propiedades inmunomoduladoras de las MenSCs se desconocen mayormente. El objetivo de este estudio fue describir las propiedades inmunomoduladoras de las MenSCs en comparación con las células madre mesenquimales de la médula ósea”.


Respecto a los resultados de la investigación, María José señala que “los hallazgos sugieren que las MenSCs difieren en cuanto a sus propiedades inmunomoduladoras con respecto a las BM-MSCs. Estas diferencias que identificamos deben ser tomadas en cuenta cuidadosamente para el desarrollo de terapias celulares efectivas y seguras basadas en las MenSCs, especialmente en el caso de enfermedades mediadas por el sistema inmune”.


¿Qué te motivó a escoger este tema y cuáles son, en términos generales, los aportes de tu trabajo al mundo científico?
Mi motivación para escoger el tema fue el tremendo desafío de continuar con la caracterización de las células mesenquimales menstruales, la curiosidad de saber hasta dónde podríamos utilizar con fines terapéuticos estas células que in vitro parecen tener un gran potencial. En general, mi trabajo contribuye a completar la caracterización del potencial terapéutico de estas células para ofrecer tratamientos seguros a los pacientes, y también sirve para conocer un poco más sobre la fisiología femenina.


¿Qué destacas del programa de Doctorado en Biomedicina? ¿Viajaste a alguno de los centros en convenio?
Lo que más destaco del programa es el enfoque abierto e internacional que tiene, que lo distingue de otros programas nacionales. Asistir a clases con profesores expertos a nivel internacional nos mantiene al día en cuanto a que se está investigando actualmente en centros de investigación de primer nivel, lo que nos inspira a tener nuevas ideas y conocer de nuevas tecnologías que en Chile no existen aún. Viajé al UQ Centre for Clinical Research (UQCCR) de la Universidad de Queensland, en Australia, a realizar mi segunda unidad de investigación con el Dr. Greg Rice, donde aprendí a aislar y caracterizar exosomas. Publicamos un paper en conjunto y fue una experiencia bastante enriquecedora en muchos aspectos, tanto profesionales como personales.