¿Cómo enseñar Derecho Civil en el siglo XXI?

Miércoles 20 de septiembre de 2017

Carmen Jerez, profesora de Derecho Civil de la Universidad Autónoma de Madrid y quien se encuentra visitando la Facultad durante el semestre, expuso sobre cómo ha cambiado la enseñanza del Derecho y concretamente del Derecho Civil, a raíz de la aplicación del llamado Plan Bolonia. Dicho Plan proviene de una declaración que concordaron 29 países europeos para conformar un Espacio Europeo de Educación Superior, que cuenta con un diseño de carreras universitarias de pre y posgrado que posibilita y favorece la movilidad tanto de estudiantes como de profesionales egresados.


El plan Bolonia tiene múltiples aspectos, pero la profesora hizo incapié principalmente en la homologación de las asignaturas a través de un sistema de créditos transferibles (ECTS) y en el incentivo a la participación del alumno en el aprendizaje a través de la solución de casos prácticos.

 

En Derecho Civil las diversas asignaturas se componen de clases magistrales, que más o menos coinciden con las clases expositivas tradicionales, y de Seminarios, en los cuales los alumnos deben trabajar con problemas o casos prácticos que les ayuden a comprender mejor los contenidos teóricos, así como a desarrollar habilidades complementarias. Mientras las clases magistrales admiten que los cursos sean numerosos (cien o más alumnos), los seminarios necesitan un número acotado (no más de 40 estudiantes).

 

La exposición suscitó mucho interés tanto por parte de los alumnos como de los profesores que asistieron. El interés se vio reflejado en las múltiples preguntas que se le formularon sobre los sistemas de evaluación, la calidad de los alumnos y de su preparación escolar, la coordinación entre profesores de clases magistrales y de seminario, uso de manuales o libros de texto.


Consultada sobre su opinión acerca de las ventajas del nuevo sistema, la profesora Jerez señaló que hay divergencias entre los académicos españoles, pero que en su parecer la experiencia ha sido positiva, sobre todo porque el nuevo sistema permite que los alumnos adquieran un interés más comprometido en su propio aprendizaje.