Dr. Francisco Espinoza (MED 06): “El buen internista es clave en la gestión eficiente de los sistemas de salud”
Lunes 1 de agosto de 2016

 

Francisco Espinoza egresó de Medicina el año 2006 y desde entonces ha mantenido el vínculo con la UANDES. Hoy se desempeña como médico reumatólogo en la Clínica Universidad de los Andes, y como director clínico de Cells for Cells (C4C), el primer spin off de la UANDES.


Desde que se tituló como médico cirujano ha recorrido un largo camino de estudio y perfeccionamiento: realizó su especialidad en Medicina Interna en la UANDES y luego una subespecialidad en Reumatología en la Universidad de Montpellier (Francia) entre el año 2012 y 2014.

 

Posteriormente viajó a a Estados Unidos para realizar un Clinical Fellowship en la División de Reumatología de la Universidad de California, San Diego (UCSD).


¿Qué te motivó a seguir la especialidad de Medicina Interna y luego, Reumatología?
“La Medicina Interna es una especialidad muy integral. Permite estar en contacto con muchos enfermos de distinta índole, desde una Unidad de Cuidados Intensivos hasta la consulta ambulatoria, brindando ayuda concreta y efectiva a un sinnúmero de personas. Requiere de un conocimiento que es - a la vez - difícil y atractivo de adquirir por su profundidad y diversidad. El buen internista es clave en gestionar los sistemas de salud y es capaz de cultivar el arte de la práctica clínica como probablemente ningún otro médico lo hace. Luego, los reumatólogos hemos sido rankeados como los especialistas más felices. Y esto se debe, probablemente, a que convivimos con enfermedades de difícil diagnóstico, infrecuentes, pero que requieren mucha paciencia. Nuestros enfermos son muy simpáticos y tenemos excelentes tratamientos”.


¿Qué es lo que más destacas de la formación recibida en la UANDES?
“Desde la perspectiva de un alumni y también la de un profesor, diría que la Universidad al promover la formación de buenas personas forma excelentes profesionales. Es, en este sentido unidireccional, que se consigue un profesional íntegro, recto y solidario”.

Respecto a tu trabajo como director clínico en C4C, el primer spin off de la UANDES dedicado a la investigación, desarrollo y comercialización de terapias celulares, ¿cómo llegaste a trabajar a C4C, cuál es tu labor y que te motivó a seguir este lado de la profesión más 'científico'?
“Llegué a trabajar a C4C y a Consorcio Regenero porque conocía el proyecto desde sus inicios y en el extranjero adquirí ciertos conocimientos en el campo de la medicina regenerativa y de terapia celular. Mi trabajo consiste en facilitar la tarea de los investigadores, que son las personas más importantes de C4C y Regenero. Es decir, orientar los proyectos para que persigan una solución clínica real, buscar aliados y levantar estudios clínicos que nos ayuden a probar la eficacia de los tratamientos que se desarrollan en el laboratorio. Lo que me motivó es simple, ¿cuantos médicos tienen la oportunidad de participar durante su vida profesional en un proyecto que busque el desarrollo de tratamientos que pueden ayudar a miles de personas? Independiente que lo logremos, la aventura vale la pena y el conocer a la gente que está detrás de ello también”.