Expertos en salud pública e informática participaron en encuentro sobre vigilancia epidemiológica

Martes 11 de abril de 2017

Pedro Figuereido y Antonio Martínez de Deloitte Chile; Dra. María Teresa Valenzuela y Dr. Jaime Mañalich, ambos de la Facultad de Medicina UANDES; y Ricardo Martino, Socio del área de Tecnología Deloitte Chile.

 

En el marco de los Diálogos de Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, especialistas en sistemas de vigilancia epidemiológica expusieron sus miradas en torno a este tema clave para la salud pública de la población, especialmente en materia de enfermedades infectocontagiosas.


Al inicio del encuentro "Actuales sistemas de vigilancia epidemiológica en Chile y el mundo", la especialista en salud pública y epidemiología, y vicedecana de investigación y postgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, Dra. María Teresa Valenzuela, explicó que Chile - a través del Decreto Supremo N°158 - cuenta con un sistema legal que permite la recolección sistemática de datos en salud, lo cual facilita el análisis e interpretación de esta información de manera fluida. Además del marco legal, también existe una red nacional de epidemiología (a través del Ministerio de Salud), y una de laboratorios.

“La vigilancia epidemiológica de enfermedades transmisibles sirve para cuantificar la magnitud y tendencia de un problema de salud específico o general. De esta manera se pueden definir prioridades en salud o conducir investigaciones, por ejemplo”, señaló la Dra. Valenzuela.


¿Qué enfermedades se someten a vigilancia? La especialista indicó que las que producen mayor letalidad, aumentan la morbilidad o incapacidad en la población y las que tienen potencial epidémico. Un caso reciente en nuestro país y que permitió poner en práctica estos sistemas, fue el brote de la enfermedad meningocócica invasora en el año 2012, producto de la cepa W135.


Por su parte, el senior manager de la industria Salud y Ciencias de la Vida de Deloitte Chile, Antonio Martínez, hizo referencia al contagio del virus Ébola entre los años 2013 y 2015, ocasión en que la OMS demoró tres meses en declarar la emergencia. Comparó esta situación con el caso de Nigeria, país en donde hubo 20 contagios y ocho fallecidos: “En este caso, el factor de éxito fue la declaración de emergencia rápida, formaron a un millar de profesionales y médicos, y monitorearon a las personas en las calles”, comentó.


A continuación, el especialista hizo referencia a nuestro país al preguntar si es que Chile está preparado para una situación de este tipo y mencionó algunos hechos que plantean desafíos para la salud pública del país, por ejemplo, mayor cantidad de adultos mayores vulnerables producto del envejecimiento de la población, nuevos agentes patógenos en el sistema público de salud dada la mayor cantidad de inmigrantes, y la presencia de virus Hanta en nuevas zonas producto del cambio climático.


Antonio Martínez también mencionó la falta de un sistema centralizado de información para gestionar las notificaciones y alertar rápidamente a las autoridades, lo cual se traduce en una “oportunidad de mejora” para el país.