Ingenieros UANDES desarrollan supercomputador nocturno en laboratorio de la Facultad

Lunes 26 de marzo de 2018

El equipo que desarrolla este trabajo está compuesto por el estudiante José Luis Assadi; Cristóbal Griffero, alumno memorista; Carlos Castex, jefe de Plataforma Tecnológica; y José Abell, profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas y quien lidera este proyecto.

 

Clúster es el término que se utiliza en informática para hablar de los supercomputadores. Esto es, un conjunto o aglomerado de ordenadores que, unidos por una misma red, son capaces de trabajar de manera coordinada, comportándose como un solo computador.


Crear un clúster de supercómputo es el proyecto que el profesor José Abell, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas -en conjunto con el estudiante, José Luis Assadi; Carlos Castex, jefe de Plataforma Tecnológica; y Cristóbal Griffero, alumno memorista-, lidera y se encuentra desarrollando en la Universidad de los Andes desde 2017.


Para ello, los ingenieros utilizarán los 40 ordenadores que se encuentran actualmente en el laboratorio de la Facultad. La idea es que de día actúen como un computador normal para uso en docencia y en la noche, cuando no hay clases, se unan para formar un supercomputador.


Las tareas ejecutadas por este clúster son coordinadas a través de un computador que actúa como maestro y que emplea el usuario directamente, el cual distribuye las tareas en los diferentes ordenadores, utilizando al máximo la capacidad de cómputo disponible.


Cabe destacar que cada computador cuenta con seis procesadores, esto significa que de manera coordinada se podrían realizar 240 cálculos en paralelo y utilizar una memoria RAM distribuida de 640 GB, considerando que cada computador tiene 16 GB de RAM. “Esto permite resolver problemas científicos de una complejidad no abordable por un computador o servidor ordinarios”, comenta el profesor Abell.

 

Para la creación del clúster se utilizarán los 40 ordenadores que se encuentran actualmente en el laboratorio de la Facultad.


Según el académico, además de contribuir a la investigación, la idea es optimizar el uso de la infraestructura existente y desarrollar expertise dentro de la Facultad acerca de la construcción y gestión de un supercomputador, permitiendo identificar problemas, costos de mantención y necesidades de otros recursos.


Este trabajo no implica mayores gastos para la Facultad, sin embargo, los usos son infinitos y las ventajas, muchas. “Además de hacer uso efectivo de la infraestructura, en vez de hacer costosas inversiones adicionales, esto puede tener un importante impacto tanto en la docencia como en la investigación de la Universidad, ya que permite probar más variables en menos tiempo, analizar casos y problemas más complejos, generando y procesando un gran volumen de datos, lo cual muchas veces, por falta de memoria, no se puede realizar con un solo computador”, afirmó.


El supercomputador estará en marcha blanca a partir de abril, donde se estarán realizando pruebas para medir su desempeño e identificar problemas. Se espera que esté disponible para otros investigadores y alumnos durante el segundo semestre de este año.