Jorge Gómez y Richard LeBoeuf publican paper sobre metodología para enseñar conceptos de diseño análogo

Martes 15 de mayo de 2018

Estudiantes del curso Diseño Análogo de 2015, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, junto al profesor Richard LeBoeuf y Jorge Gómez.

Construir un robot autónomo capaz de realizar varias tareas sin utilizar un microcontrolador, era el objetivo de la prueba que debían cumplir alumnos de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas UANDES, en el laboratorio de Diseño Análogo. Un proyecto que buscaba enseñar a los estudiantes, a través de una experiencia práctica e integral, sobre conceptos y procesos.


Fue sobre la base de este trabajo y experiencia que, Jorge Gómez (ING13), ingeniero UANDES y ayudante del laboratorio de Ingeniería Eléctrica de la Universidad, y el profesor Richard LeBoeuf, escribieron el paper “Autonomous audio heater car: A comprehensive project-based analog design experience”.


El artículo, el cual fue publicado recientemente en la revista International Journal of Electrical Engineering Education IJEEE, presenta una metodología con la cual se reemplazan los ejercicios de laboratorio tradicionales por una actividad en la cual se involucra a los alumnos en el proceso de diseño general con descubrimiento guiado.


“Con este trabajo, lo que buscábamos con el profesor LeBoeuf, era darle un relato al laboratorio, que no fueran un montón de experiencias sueltas e inconexas, si no que cada actividad sea una etapa que lleve a un proyecto final. Asimismo, fomentar el trabajo en equipo, que cada alumno sea un aporte real a su grupo. Para ello, cada estudiante debía realizar de forma individual cada una de las experiencias y solo el proyecto final -que culminaba con una competencia- era en equipo”, explicó Jorge.

 

Actualmente, Jorge Gómez (ING13) está realizando la segunda parte de su doctorado en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos.

En específico, el proyecto -que se llevó a cabo en 2015, mientras ambos trabajaban en al Universidad- consistía en diseñar un robot autónomo que fuera capaz de avanzar, guiado por una baliza de luz y un emisor de frecuencia. A esto también se sumaba el desafío de tener la capacidad de cargar 100 ml. de agua y calentarla a una temperatura entre 15° a 30°. Para esto, los estudiantes se dividieron en tres equipos. Cada uno desarrolló un prototipo distinto, los que fueron evaluados de forma individual, de acuerdo a ciertos criterios: velocidad, distancia en que llegaban de la meta y la temperatura del agua.


“Nos interesaba mucho que hubiese una competencia al final y si era una carrera, mejor aún. Las carreras tienen la gracia de que el ganador queda determinado por un criterio limpio e indiscutible: quien cruza primero la meta, y no se enredan en oscuras tablas con puntajes ponderados que nadie termina de entender del todo”, comentó.


Para Jorge, este trabajo presenta una respuesta concreta a dos preguntas que se hace todo profesor antes de empezar a preparar un laboratorio para un curso: ¿cómo se debe estructurar? y ¿cómo se puede lograr que los estudiantes trabajen en equipo, asegurándose que todos sean un aporte?
“El ejemplo que se presenta en el paper es con un laboratorio para alumnos de ingeniería eléctrica, pero me parece que la metodología se puede replicar en otras áreas”, afirmó.

Actualmente, Jorge Gómez se encuentra en Estados Unidos, realizando la segunda parte de su doctorado en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Notre Dame, en el marco de un convenio de doble grado que existe con la Pontificia Universidad Católica. El tema de su investigación se centra en el uso de sistemas de osciladores acoplados para resolver problemas complejos. “Específicamente, estamos intentando construir un sistema que copie la funcionalidad de un "Central Pattern Generator", que son redes de neuronas que controlan el movimiento de los músculos”, comentó.

 

Algunos de los prototipos que participaron en la competencia final. El objetivo era avanzar siguiendo la luz y un emisor de frecuencia, y también ser capaces de cargar 100 ml de agua y calentarla a una temperatura entre 15° a 30°.