José Luis Cea, ex Presidente del Tribunal Constitucional, en Adecir

Jueves 24 de agosto de 2017

 

“La cuestión central en el juicio de constitucionalidad del proyecto de ley de aborto es desde cuando se inicia la vida humana”. Esta fue una de las afirmaciones del profesor titular de Derecho Constitucional de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y ex Ministro y Presidente del Tribunal Constitucional, en la exposición que realizó ante alumnos y profesores que asistieron a la sesión de la Academia de Derecho Civil y Romano, Adecir, que se realizó el lunes 21 de agosto de 2017.


Destacó que el progreso de las ciencias biológicas ha demostrado que la vida humana comienza con la concepción. Sostener que se inicia con el nacimiento no tiene en cuenta esa evidencia científica, e implica tratar al ser humano concebido no como persona o sujeto de derechos, sino como un mero objeto de protección. Sería una protección débil o degradada, y que revela que lo que se pretende no es el aborto en causales extraordinarias, sino la legalización de todo tipo de aborto.

 

Al terminar, quiso ir más allá del plano meramente jurídico o constitucional para situar este debate en un contexto más global, y que tiene que ver con los cambios en la cultura. Citando al Papa Benedicto XVI, dijo que el proceso que estamos viviendo puede ser denominado como una “deshelenización de la cultura”, en el sentido de un abandono de la razón y de los conceptos humanistas que implantó la civilización griega, luego adaptados por el cristianismo.


Después de su intervención, la moderadora, la alumna de cuarto año de Derecho, Trinidad Sharp, dio lugar al espacio de preguntas y comentarios. Las inquietudes manifestadas por los asistentes fueron variadas. Se le preguntó sobre la conveniencia de las audiencias públicas concedidas por el Tribunal Constitucional o si debía considerarse superogatorio o heroico que la mujer no aborte en alguna de las tres causales. Frente a esto último, José Luis Cea manifestó su extrañeza de que después de miles de años se piense que la gestación de un niño sea algo tan gravoso para la madre.


Entre los asistentes quedó resonando una de sus últimas reflexiones: “¿y qué podemos hacer? Seguir manifestando nuestros principios y valores, pero por sobre todo dar ejemplo. Este es el momento de los ejemplos”, concluyó.