Marisol Richter es la nueva directora del Máster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural

Lunes 28 de agosto de 2017

Con una amplia trayectoria que involucra trabajos de documentación, ediciones de libros, curatoría, entre otros, Marisol Richter asumió la dirección del Máster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural de la Universidad de los Andes, programa que forma a profesionales hace más de 10 años.

La historiadora del arte y Máster en Historia por la Universidad de Santiago es también directora del Museo de Artes UANDES, cargo que ocupa desde 2011 y que seguirá ejerciendo.

A comienzos del año pasado publicó el libro “Ejercicio metodológico de catalogación y documentación para pintura de caballete. Una propuesta para las obras de Alfredo Valenzuela Puelma (1856-1909). Colección del Museo Nacional de Bellas Artes”, desarrollado junto con Cynthia Valdivieso, profesora de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Cuenta que desde siempre ha estado ligada a la cultura, sobre todo a través de la música y el ballet clásico. Laboralmente, se inició en el área de documentación de colecciones, “porque sus acciones son la base para proyectar cualquier otro tipo de actividad en torno a este tipo de bienes, como la conservación, educación, investigación y financiación”, sostiene.

Con el máster había estado relacionada como académica. Este año, dirigió el proyecto de grado de un grupo de la última generación, llamado "Volver a la Luz: puesta en valor de la vida y obra de Tótila Albert”.

La iniciativa consistió en recopilar y organizar valiosos archivos inéditos del artista escultor fallecido en 1967, los cuales se encontraban en manos de su familia. Además, en octubre se realizará una exposición relacionada en la Sala Gasco, la cual contó con la curatoría de Marisol.

¿De qué manera crees que este programa aporta al patrimonio chileno?
El Máster prepara un perfil concreto de especialistas. Claramente, es un aporte su enfoque profesional que se adecúa a la realidad chilena y entrega herramientas concretas para el manejo y valoración de patrimonio cultural en sus distintas tipologías a partir de su investigación y gestión. Esto, además, permite ejercer los conocimientos adquiridos en un amplio campo laboral y cumple con la demanda sobre estas materias que el país requiere.

Como docente conoces a los alumnos de cerca, ¿qué es lo que más rescatas de ellos?
Además del entusiasmo propio que traen los alumnos al enfrentarse a estas materias, rescato el contar con profesionales de distintas áreas, lo que permite y conduce, tanto en cada clase como en los trabajos finales, a la discusión y valiosas conversaciones y argumentaciones interdisciplinarias. Sin duda, esto permite a los alumnos enriquecer la mirada en torno al patrimonio, más allá de las cátedras y materias concretas.

¿Cuál es tu evaluación del estado actual del patrimonio en Chile?
Existe la necesidad de que nosotros como chilenos “creamos” en nuestro patrimonio, tanto tangible como intangible. Tendemos a pensar que sus manifestaciones son pocas y pobres, lo que no es así. El patrimonio que tenemos tiene que ver con cómo se fueron estableciendo los fenómenos identitarios y sus respectivos acervos materiales. De eso tenemos que hacernos cargo.