Monseñor Ezzati inaugura nuevo comedor social de Alimentando una Sonrisa en La Bandera

Miércoles 28 de noviembre de 2012

Monseñor Ezzati junto a las voluntarias de Alimentando una Sonrisa y a la Directora de Vida Universitaria, Alejandra Vila. También asistió a la inauguración la Directora de Estudios UANDES, Ana Isabel Larraín.

Cuando se cumplían dos años del incendio que destruyó por completo las instalaciones del comedor social Padre Pío de La Bandera, comuna de San Ramón, se llevó a cabo la inauguración de las nuevas edificaciones de este centro que atiende a más de 100 personas diarias. Hasta aquí llegan cada sábado unas 12 a 15 voluntarias UANDES, que desde marzo de 2009 comparten con niños, jóvenes y ancianos bajo el nombre de Alimentando una Sonrisa.

“El 28 de noviembre de 2010 se quemó el comedor y también la bodega de ropa, la bodega de comida, la enfermería y la iglesia conjunta. Fue desolador”, recuerda Catalina Canales, voluntaria de Alimentando una Sonrisa y coordinadora de Acción Social de la Universidad de los Andes. “Desde entonces, el comedor había funcionado en dependencias de la parroquia de La Bandera y la gente que vivía en la hospedería se repartió”, comenta quien se hizo presente en el lugar el mismo día del incendio. “La gente del comedor trabajó en equipo y limpió los escombros y el padre Pablo Palma celebró misa ahí mismo todos los domingos”, agrega Catalina para demostrar el esfuerzo de la comunidad por mantener viva esta iniciativa. Y lo logró.

El 17 de noviembre de 2012, gracias a los aportes de la fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre y los de otros particulares, la comunidad inauguró la nueva iglesia y el comedor, junto a todas sus dependencias. Monseñor Ricardo Ezzati celebró la misa y recorrió las salas para bendecir este comedor, al que asiste Sebastián Montalván, el niño símbolo de la Teletón 2012. Monseñor Ezzati se mostró muy contento con la iniciativa de Alimentando una Sonrisa, ya que son sus voluntarias de Enfermería, Medicina, Odontología e Historia quienes atienden a los usuarios cada sábado, cortándoles el pelo a los adultos mayores abandonados, cortándole las uñas a los niños, conversando con las mujeres y compartiendo con ellos mucho más que un almuerzo.

Las voluntarias de Alimentando una Sonrisa amoblaron y decoraron la sala comunitaria y la enfermería, de la cual se encargan alumnas de Enfermería UANDES, y serán las responsables de mantener las salas en buen estado. “Volver a empezar con este proyecto en un lugar estable y haber participado en su acondicionamiento hace que el comedor se sienta mucho más nuestro”, aseguró Catalina Canales después de haber pasado por la experiencia de “tener todo a no tener nada y a tener todo de nuevo”. Actualmente las alumnas voluntarias están pintando un pesebre para el comedor y trabajan con sus usuarios en diversas manualidades para decorar la Navidad.

Monseñor Ezzati bendice las instalaciones junto a algunos usuarios del comedor.

Los voluntarios que sirven el almuerzo de lunes a viernes junto a Monseñor.

El Padre Pablo Palma, párroco de La Bandera y del comedor Padre Pío.