Nicolás Pino, estudiante de Pedagogía Media en Religión Católica: "Trabajar en educación es un regalo"

Viernes 22 de junio de 2018

Nicolás tiene 31 años, lleva 6 años casado con Romina y actualmente trabaja en el Colegio San Lorenzo, de donde egresó el 2005. Está a cargo de la Dirección de Tutoría, que se encarga de animar en la fe a los estudiantes de diversas actividades pastorales, y donde trabaja periódicamente con la comunidad de ex alumnos. Hoy es estudiante de primer año del Programa de Pedagogía Media en Religión Católica que imparte la Facultad de Educación, que abre sus puertas a profesionales de diferentes disciplinas, quienes reciben un formación teológica y pedagógica para enfrentar el desafío educativo.


“Contamos con profesores muy capaces y con un amplio conocimiento. Es un programa intenso de tres tardes a la semana, que incluye durante el primer semestre, cuatro sábados”, dice Nicolás Pino. Destaco, además, el profesionalismo de quienes participan del Programa de Pedagogía Media en Religión Católica, el trato personalizado que tiene la Universidad con ellos y la calidad de los docentes, “conocen mi nombre y no soy indiferente para ellos, se preocupan por mantenerme informado, junto a la dedicación por parte de los profesores, siempre dispuestos, con muy buenas ganas de resolver dudas e inquietudes”.


El Programa que imparte la Facultad de Educación, tiene una duración de 2 años y está orientado a profesionales que deseen desempeñarse como profesores de Religión Católica de enseñanza media, que busquen promover el diálogo abierto y respetuoso con sus alumnos, integrando en su docencia fe y razón e irradiando un modo de vida coherente con la verdad, que busca, con el cultivo del saber superior, servir a la sociedad.


“Para mí es un regalo trabajar en educación. Descubrir, junto a mi comunidad de San Lorenzo, el gran desafío que tenemos día a día, que cada estudiante experimente un contacto con Dios y vaya formando su relación con él en cada uno de los momentos que se vive dentro del colegio, en la tutoría, en las clases, en el deporte, en la cultura, me hace mirar la educación no como una tarea, sino como un regalo”, afirma Nicolás.