Pilar Saelzer y su experiencia en la Kedge Business School: Agradezco a la UANDES la oportunidad que me dieron, fue una experiencia única

Martes 6 de noviembre de 2018

Pilar Saelzer, a la derecha, junto a dos compañeras en la Kedge Business School, en Bourdeaux, Francia.

Este invierno chileno fue el primero en que la Kedge Business School, de Bourdeaux, Francia, hacía un programa de verano para alumnos internacionales, y Pilar Saelzer y Andrés Voticky, alumnos de tercer año de Ingeniería Comercial UANDES, pudieron participar de él.

 

Nuestra Universidad, a través de la Dirección de Relaciones Internacionales, les otorgó una beca para participar de este Summer School, y así partieron durante un mes al país europeo.

“El programa era increíble”, dice Pilar, quien realizó cursos de “Creación de valor y manejo de marca en vinos y tragos franceses” e “Innovación en marketing digital”. Cada uno tenía clases teóricas, prácticas y salidas culturales, como visitas a las viñas más importantes de Bordeaux, a la Cité du Vin, a Darwin Ecosystem -un parque innovador y sustentable-, además de catas de vino, champaña y cognac en distintos lugares.

 

“Lo mejor era saber que estábamos aprendiendo todo esto en ‘la capital mundial del vino’, Bordeaux”, asegura.

Además de los cursos, el programa incluía actividades después de clases, como picnics a la orilla del río, salidas a restaurantes y tours por la ciudad.

 

“Miles de panoramas que dejaron que lo pasáramos increíble y nos hiciéramos muchos amigos a pesar de lo distintos que éramos. Y digo esto porque había más de 25 nacionalidades distintas en el grupo”, cuenta la alumna de Ingeniería Comercial. Por eso, explica que era de suma relevancia el inglés. Cuenta que en clases era fácil porque era claro y técnico, pero que después cada uno hablaba según su propio acento. “Aprendí demasiado este idioma porque al final, uno no busca solo comunicarse y hablar con la gente; lo que uno quiere es hacer bromas, molestar un poco, reírse, y creo que con el tiempo se me dio bastante bien”, cuenta.

 


Abajo, Andrés Voticky, alumno de tercer año de Ingeniería Comercial UANDES, quien también participó del programa de verano.
Durante los fines de semana, Pilar y sus compañeros visitaron Saint Emilion, “un lugar maravilloso conocido mundialmente por su vino tinto”, y las playas de Arcachon, a las que cruzaron en bote a la península de Cap Ferret.

 

“Para mi gusto, el programa no se caía en ningún punto. En lo académico era increíble, sobre todo por la calidad de los profesores. Y en lo social, el equipo de encargados cumplió perfecto su función al estar siempre pendientes y salir a todos lados con nosotros; al ser de nuestra edad se incluyeron al grupo de alumnos como si fueran uno más”, dice.

A Pilar le tocaron además unas circunstancias muy particulares: el mundial de fútbol en Rusia. “Fueron las mejores que se pueden imaginar. Cada partido era motivo para salir a alguna parte a verlo y celebrar, y considerando que tenía compañeros todos los países, literalmente había que verlos todos. Y para qué decir la semifinal y la final, a esas alturas ya todos nos creíamos franceses”, cuenta, agregando que todo eso generó un ambiente emocionante que favoreció la confianza y hacer amigos con los que pudo recorrer, conocer otros lugares, y que espera mantener a futuro.

 

“Fue una experiencia increíble que nunca pensé que iba tener, así que agradezco demasiado a la Universidad la oportunidad que me dieron. Me encantó saber que existen este tipo de proyectos para los alumnos; se lo recomendaría a cualquiera y si tuviera la oportunidad de hacerlo de nuevo, lo haría de todas maneras”, señala agradecida.

Pilar junto a algunos de sus compañeros, con quienes compartió clases, actividades recreativas y tours por lugares cercanos a Bourdeaux.

Además de Andrés y Pilar, solo hubo un chileno más que fue: Pablo Lavandero, quien cursa su último semestre de Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile. Los tres fueron los únicos sudamericanos que participaron del programa.