Prof. Debesa: "La misión del Centro de Estudios Generales es lograr que los estudiantes sean universitarios"

Martes 7 de abril de 2015


 

 


Con el propósito de recordar y profundizar su misión, desafíos y el objetivo de los cursos que imparten, el Centro de Estudios Generales (CEG) reunió este 20 de marzo a los profesores de las asignaturas electivas del Programa de Estudios Generales (PEG).

Durante la convocatoria, el director del CEG, Hernán Debesa, destacó la labor de estos docentes y de sus asignaturas. “La tarea es hacer de los estudiantes, universitarios. Esto significa que sean personas que busquen la verdad, que la indaguen y que lo hagan libremente y con responsabilidad”, explicó.

Para el académico, ésta no es una tarea fácil, sino por el contrario, un gran desafío, al que contribuye la formación sapiencial, mediante la cual el estudiante alcanza una visión integral del mundo, del hombre y de Dios. Para esto, argumentó, “debemos también potenciar el acceso a la universalidad, a través del arte, la historia, literatura y las ciencias”.



Es así como en la actualidad, además de las áreas de Teología, Antropología y Ética, que se imparten de forma transversal en todas las carreras, el programa ofrece semestralmente -en promedio- más de 20 asignaturas electivas.

Para Antonio Amado, director del Departamento de Antropología y Ética del CEG, lo importante es salvaguardar la autonomía de cada una de estas disciplinas, preocupándose de que éstas no se conviertan en una especialización. “La idea es que los estudiantes no sientan que los estamos moralizando, aunque dada la naturaleza de los cursos, al referirse de lo universal-humano, es difícil no pasar a lo ético”. Sin embargo, refuerza, “no es nuestra primera prioridad. Lo que realmente nos preocupa, en estas asignaturas, es darles una mirada amplia de las cosas, que se abra a nuevos saberes, que el ingeniero quiera estudiar literatura, que sea movido por la belleza, y vea su disciplina en un contexto superior”.

El profesor Amado explicó también la importancia de que las disciplinas sean dictadas con profundidad y que sean exigentes en su justa medida. “Debe ser una exigencia que logre ampliar la mirada, la mente. Debemos ponerlos en contacto con aquella pregunta originaria, que sean movidos por la sorpresa y el descubrimiento. Que el alumno vea que el profesor domina su materia con conocimiento profundo y alucinante”.

La reunión finalizó con la presentación de los aspectos prácticos, disciplinarios y académicos que deben cumplir profesores y estudiantes, colocando especial énfasis en la honestidad intelectual que se espera de los alumnos de nuestra universidad.