Prof. López-Hermida (PER 01) analiza impacto de redes sociales a la luz del nacimiento de "zombies 2.0"
Viernes 22 de mayo de 2015




Puede ser extraño hablar de zombies es un ambiente académico, sin embargo, parece ser un tema mucho más cercano de lo que se piensa. “Estamos en medio de lo que podemos llamar una apocalipsis zombie. Y no hay escapatoria”, afirmó el profesor Alberto Pedro López-Hermida (PER 01), doctor en Comunicación, durante una charla dictada a los alumnos de Bachillerato, como parte de las actividades de formación complementaria que realizan durante todo el año.

¿Pero qué se entiende por zombie? Según el académico, cinematográficamente en una etapa inicial se refería a una persona que era sometida bajo algún hechizo o toxina para cumplir una finalidad esclavizante. Luego, en una segunda etapa, el zombie clásico, son muertos que vuelven a la vida y que pueden caminar, pero que lo hacen sin ningún sentido, con torpeza, lentitud y con mucha hambre. En una tercera etapa, propia del siglo XXI, el zombie moderno adquiere más velocidad, son rápidos y quieren morder a cualquier precio, en medio de una infección de carácter mundial. De esta etapa, el profesor se atreve a descolgar el nacimiento del “zombie 2.0”, aquel que parece no tener ningún objetivo concreto, se deja llevar por la velocidad, es insaciables de likes, memes y videos sin sentido claro. Pasa horas frente a múltiples pantallas y muchas veces sin saber por qué.

Para el docente, hoy muchos están infectados con esta realidad. Basta observar la poca interacción que tienen algunas personas, aún compartiendo el mismo espacio. No se miran, incluso cuando se quieren; no se hablan, aunque se reunieron a conversar; y no comparten, a pesar de tener tanto en común.

El impacto y crecimiento de la tecnología ha sido explosivo en nuestro país, es así como nacen los “zombies 2.0”, sostiene López-Hermida. “Intentamos verlo y leerlo todo, pero hay demasiada información. Estos zombies no miran a los ojos, pierden toda habilidad social, se topan, no trabajan en equipo y se dejan llevar por un tsunami de datos y una avalancha de hashtags”, argumenta.

Sugerencias para entrar a las redes sociales

Frente a este contexto, el académico señala que hay muchas opciones de sobrellevar este tema. Podemos negarnos a creer, dejarnos llevar por el miedo, ver todo con indiferencia, o bien, asumir la realidad y afirmar que hay una suerte de apocalipsis en la que hay que aprender a convivir.

Para esto, algunas sugerencias que platea el doctor en comunicación son:
Diseñar o rediseñar el perfil. En este sentido es importante mostrar qué le diferencia a uno de otros. Cuidar el nombre, la foto y biografía, “preparando desde ya su salida profesional”.
Definir el contenido, de qué se va hablar, elegir un tema, cuál será el aporte.
Definir la audiencia, a quién se quiere dirigir, a quién le sirve la información que se piensa entregar.
Determinar las herramientas que se utilizarán, preguntándose ¿dónde están las personas a las que quiero llegar?
Elegir las armas: Facebook, Twitter, Dropbox, Waze, LinkedIn, Instagram, Pinterest, entre muchos otras.

Para finalizar, el profesor invitó a los estudiantes a trabajar en equipo. “Nadie pasa por la universidad y sobrevive a este apocalipsis solo. Menos en la vida profesional. Identifica tu grado de contagio y toma medidas. Identifica a los que aún no se convierten y acompaña al infectado, siempre es posible revertir esta situación”.