Profesoras de la Universidad de Michigan comparten su experiencia sobre innovaciones metodológicas en enseñanza y aprendizaje
Lunes 12 de enero de 2015



Alejandra Eyzaguirre, directora de Docencia UANDES, junto a Rachel Niemer y Mary Wright, de la Universidad de Michigan, y Juan Nagel, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y del Ce4.

Nuevas tendencias en enseñanza, aprendizaje y evaluación fueron el foco del seminario que se realizó entre el 6 y 8 de enero, y que congregó a más 200 profesores de la UANDES.

A través de charlas y talleres prácticos, sobre cómo implementar nuevas metodologías según las distintas áreas académicas que imparte esta Universidad, las doctoras Mary Wright y Rachel Niemer, del Center for Research on Learning and Teaching de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), compartieron sus experiencias y entregaron evidencia científica sobre las ventajas y beneficios que tiene la implementación de aplicaciones dentro de las salas de clases, como el Learning Catalitys, para mejorar la enseñanza y aprendizaje de los alumnos.

Para la directora de Docencia de la UANDES, Alejandra Eyzaguirre, “esta evidencia pone de manifiesto una realidad de la cual hay que hacerse cargo, considerando que el objetivo del profesor es llegar más y mejor a sus alumnos. La incorporación de nueva metodología es un proceso que se prueba en la práctica, y para ello el profesor debe repensar cómo enseña y asumir el riesgo de la innovación”.

La escuela, un lugar de juego

Promover el aprendizaje activo es el objetivo que persigue la Universidad de Michigan y que, a través de diferentes estrategias, ha logrado generar dentro de las salas de clases.


Una excelente convocatoria tuvo el Seminario “Innovaciones metodológicas en la enseñanza y aprendizaje: nuevas tendencias en evaluación”, que organizó la Dirección de Docencia.

Un ejemplo de esto es el Flipped Classroom, o “clase invertida”, metodología que busca darle un giro a la forma de enseñanza, devolviéndole la responsabilidad de aprender a los alumnos.

Según la profesora Niemer, ya no se trata de exponer o arrojar toda la información durante la clase, sino por el contrario, que ésta sea un espacio de análisis, debate y para responder preguntas. “La idea es partir de lo simple. Por ejemplo, asignándole a los estudiantes una lectura previa y luego ir incorporando trabajo en clases”, comentó.

Uno de los grandes desafíos del instructor en estos casos es la entrega de feedback y, en este sentido, un tema relevante en la incorporación de innovaciones metodológicas es la evaluación, que puede ser con notas, sin notas, a través de la conversación, o bien, por auto-evaluación.

Para la profesora Wright, primero hay que definir los objetivos del aprendizaje, para luego diseñar las formas en que se lograrán las metas propuestas.

“La escuela es un juego, ¿pero es un buen juego?’”, preguntó la doctora Niemer a la audiencia. Un juego bien diseñado genera compromiso por parte del jugador, curiosidad y el valor de tomar riesgos. Lo mismo debiese generar el profesor en sus alumnos: el compromiso con la materia, el valor para que tome riesgos y una actitud resiliente ante el fracaso. No obstante, “en nuestro sistema educacional (incluyendo en Michigan), alentamos el comportamiento exactamente opuesto”. Para esto, destacó, el juego debe ser desafiante, y el llamado a los profesores es finalmente, a inspirar a sus alumnos.