Becas

 

 

El aporte periódico de más de 300 personas de la Asociación de Amigos (AAA) de la Universidad de los Andes permite contar con un fondo para otorgar la Beca UANDES, la que es asignadas a alumnos de destacado rendimiento académico y que acreditan una situación económica que los hace merecedor de este beneficio.

Así, durante este año, de los 1.641 alumnos que estudian con algún tipo de beca en nuestra casa de estudios, las donaciones realizadas por los integrantes de la AAA permitieron beneficiar a 548 alumnos mediante la Beca UANDES y a 78 estudiantes a través de la Beca 100.

Testimonios de alumnos y egresados


Tania Vejar (ENF): partir desde cero

Tania Vejar (ENF).
"Por casualidades de la vida, postulé por internet cuando estaba de vacaciones en el verano y me llamaron". Era el verano de 2011 y, en ese entonces, Tania Vejar (ENF) era alumna de Enfermería en la Universidad Autónoma. "Me dijeron que podía venir a dejar los papeles, que todavía había dos cupos, que podía hacer un ingreso vía especial", añade.

Tras una entrevista con la coordinadora de estudios de la Escuela de Enfermería, y de conocer que tenía la opción de financiar parte de sus estudios mediante la Beca 100, esta joven de 21 años decidió partir de cero: se cambió a la Universidad de los Andes para recomenzar sus estudios en Enfermería.

"En un principio sabía que esta Universidad era excelente, que te daba un plus pero maravilloso en lo académico, en cuanto a la formación personal que te entregan, pero era como inaccesible para el bolsillo de mis papás, entonces nunca la tuve como una alternativa cuando salí del colegio", explica Tania sobre por qué había descartado esta casa de estudios hasta ese momento en que "postulé por si acaso". "Y gracias a Dios me salió todo bien", agrega. Ahora, cuenta con la Beca 100 40% y el resto de sus estudios los financia a través del Crédito con Aval del Estado.

Esta estudiante vive con sus papás y sus dos hermanos menores, de 15 y 10 años cada uno, quienes estudian en el Colegio Nocedal. "Todavía faltan ellos. Esperemos que pasen por la Universidad (ríe)".

Sobre su decisión de ingresar a primer año, cuenta que "convalidar ramos significaba gastos desde la otra Universidad donde venía y gastos acá. Además, estaba consciente de las desventajas que podía enfrentar si entraba a segundo año en relación con las niñas de acá".

Desde un principio, esta alumna de Enfermería se sintió a gusto con la preocupación que han exhibido sus profesores, así como con el asesoramiento académico.

Sin embargo, reconoce que "venir para acá es casi un sacrificio". En algunos días, Tania ha dedicado nada menos que un total de cuatro horas en traslados. "Me demoro casi dos horas en la mañana. Vivo en La Pintana y desde mi casa tomo una troncal hasta metro Santa Rosa. Después, de Santa Rosa a Vicuña Mackenna, de Vicuña Mackenna a Tobalaba y después hasta Hernando de Magallanes y ahí tomo el bus". En las tardes, si emprende su regreso entre las 16:00 y las 17:00 horas, "son dos horas fijas". La alternativa que maneja para evitar los tacos es "esperar hasta como a las 19:00-19:30 hrs., cuando ya está un poco más expedito, dentro de lo posible".

"Pero igual es como un agrado venir para acá -asegura-, porque esto no lo encuentras en otro lado. En otras universidades no ves pasto por todos lados. De por sí, la infraestructura es muy bonita. Hay de todo acá: una tremenda biblioteca, salas de estudios, entonces es súper agradable, está todo pensado para el alumno, para que pueda desarrollar todas sus capacidades, como que te entregan todas las herramientas. Te abre muchas puertas el venir acá y la calidad de los profesores y la calidad humana que entregan, el lema de la vocación y el servir a los demás, yo creo que está en todas las carreras".

- ¿Qué le dirías sobre esta beca a la gente que quiere estudiar acá? ¿La recomiendas?
- Sí, de todas maneras, porque el estar con beca no significa solamente, por ejemplo, venir a estudiar gratis, sino que desde entras acá, a la Universidad, es otro mundo, como que abre el horizonte que posiblemente personas de 18 años lo tengan un poco limitado.

- ¿Cuáles son tus plantes una vez que termines tus estudios?
- No quiero trabajar, trabajar, trabajar todo el tiempo. Quiero estabilizarme un tiempo en un trabajo, pero después me gustaría seguir estudiando neonatología. Me gustaría mucho también hacer un estudio en medicina alternativa: viajar, conocer otras culturas, y llevar la enfermería y sus cuidados y asociarlos con medicina natural.

- ¿Por ejemplo?
- Ir al Amazonas, o también dentro de Chile, al sur, a Temuco, para conseguir información para realizar estudios. Me encantaría tener un grupo de amigas que me quisieran acompañar en lo mismo, que también tengan esa mentalidad.


Cómo retomar los estudios gracias a la Beca UANDES


Cristián Pastén (DER).
A sus 35 años, Cristián Pastén (DER) está en primer año de Derecho en la Universidad de los Andes. Después de aproximadamente una década, pudo retomar sus estudios superiores gracias a la Beca Socioeconómica del 50%.

¿Qué pasó entre medio? En 1997, empezó a estudiar Bioquímica en la Universidad Católica. "Siendo estudiante conocí a mi señora, que estudiaba Derecho en la Universidad de Chile". Tres años después, ella, Jacqueline Cornejo, quedó embarazada.

En ese entonces -de acuerdo con Cristián- ella tenía un mejor rendimiento académico que él. En vista de lo anterior, "nos casamos y decidimos que yo trabajara y ella terminara su carrera". A partir de ese momento, Cristián trabajó en un carro de comida en el Persa Bío Bío, tuvo otro en el que vendió cabritas, fue junior en una oficina de contadores, puso otro "carrito" a un costado del gimnasio del Campus San Joaquín, de la Universidad Católica, y además ha sido taxista en algunas ocasiones.

Para él, la decisión de retomar sus estudios estaba tomada desde hace mucho tiempo, pero surgieron contratiempos. "La cosa se complicó -cuenta-. Ella, por ser mamá, tuvo que dejar los ramos para después. Se demoró y salió en 2005. En 2006 hizo la práctica y después empezó a estudiar para el examen de grado. El año 2010 pidió hora y lo reprobó. Ahí fue un problema gigante". Ahora, Jacqueline desea pedir hora para darlo nuevamente en agosto.

A pesar de esta situación, Cristián decidió retomar los estudios. "Por eso di la PSU el año pasado y siendo honesto, hablando con la verdad, quería estudiar en la Universidad de Chile, pero no me alcanzó el puntaje, ni para la Universidad de Chile ni para la Universidad Católica", confiesa.

Finalmente, se decidió por nuestra casa de estudios "en vista de recomendaciones que me hizo mi propia esposa, que me dijo que en la práctica los alumnos de la Universidad de los Andes eran los que más sabían, eran los más instruidos".

¿Pero por qué no retomó la Bioquímica? Cristián cuenta que "siempre me gustó la ciencia" y destaca que "todos" los compañeros que hizo cuando estudió esa carrera emigraron. "El único campo es hacer un doctorado en el extranjero, y te los pagan, te invitan, todo, pero es irse afuera", algo que para él y su familia era todo un desafío.

El otro factor fue que "empecé a ayudar a mi señora cuando ella tenía pruebas, a preguntarle, y me empezó a gustar el Derecho porque tangencialmente yo aprendía mientras ella estudiaba", y "vi que podía ayudar a la gente".


Con esfuerzo, todo se puede

Juan Carlos Flores (DER 06).
Juan Carlos Flores (DER 06) egresó como el mejor alumno de su promoción. Ingresó a la Universidad en 2002, gracias a una Beca UANDES. Su constancia y perseverancia en el estudio le permitió mantener este beneficio durante toda la carrera, ya que siempre estuvo dentro del 10% mejor de su curso, que es una condición para conservarla.

Juan Carlos nació en Lautaro, IX región, y llegó a estudiar a Santiago a los doce años al colegio San Rafael, de la Fundación Lo Barnechea.

Se muestra agradecido de la oportunidad que le dio la Universidad de estudiar Derecho, ya que su situación económica no le habría permitido seguir una profesión sin una beca. "Cuando yo postulé a la Universidad, sólo tuve que rellenar un formulario para solicitar ayuda, acreditaron mi situación, entrevistaron a mi mamá y entré a estudiar", comenta. Reconoce que en ese sentido la Universidad de los Andes fue distinta a las demás. "En la mayoría ofrecían becas desde segundo año".

Para cubrir la matrícula y algunos extras, trabajó un verano en el Departamento de Admisión de la Universidad, y en otras oportunidades estuvo en empleos esporádicos. "Tuve que dejar algunas cosas de lado, como salir con mis amigos, por mantenerme entre los mejores de mi curso", explica. Actualmente se encuentra estudiando su examen de grado que espera dar en septiembre de este año, para después realizar los seis meses de práctica.

¿Cómo fue tu experiencia de estudiar Derecho en esta Universidad?
"Muy buena. Durante la carrera uno tiene la ventaja de tener una sólida formación jurídica y humana. He podido conocer gente de distintos niveles socioeconómicos, personas con diferente capacidad tanto intelectual como humana. He encontrado profesores con una extraordinaria preparación, quienes siempre están disponibles para cualquier consulta, no sólo académica".

Durante los cinco años de carrera Juan Carlos participó en diversas actividades de la Facultad. Estuvo en los inicios de una de las primeras academias de alumnos, Adecir (Academia de Derecho Romano). "Partí como asistente, luego fui vocal y terminé el año pasado siendo su Vicepresidente". No sólo se dedicó al estudio, sino que aprovechó las distintas oportunidades que ofrece la Facultad a su alumnado. Durante 2003 realizó una pasantía en el estudio de abogados Philippi, Yrarrázaval, Pulido y Brunner. "Conocí por dentro el trabajo en un estudio, fue una bonita experiencia". Además fue ayudante, por dos años, en Derecho Constitucional.

¿A qué te quieres dedicar una vez que jures como abogado?
Desde que hice derecho constitucional, me ha motivado el derecho público. Me encantaría dedicarme al área del derecho administrativo, ya que es nueva y se necesitan profesionales bien preparados. También me gusta la investigación. Me gustaría hacer un postgrado y especializarme en esa área del Derecho.


René González (PER 97)
: "Se trata de ayudas que van a gente que tiene ganas"


René González (PER 97).
René González (PER 97) egresó como parte de la primera generación de Periodismo de la Universidad, en diciembre de 1997, y durante sus cinco años recibió apoyo financiero por parte de ésta. Cuenta que al cumplir los requisitos fijados para optar a la Beca, no le fue difícil concretar su postulación, haciéndose finalmente acreedor de la misma.

"Cuando di la prueba de Aptitud Académica, saqué un muy buen puntaje para la época, que me permitía entrar en universidades tradicionales, pero elegí la Universidad de Los Andes porque confiaba en el grupo humano detrás de ella, sus valores y sabía que si se empeñaban en algo lo harían bien", cuenta sobre su decisión de venir a estudiar a Santiago. "No me fue difícil postular a la beca, consulté por ella a María José Lecaros (en ese tiempo decana de Periodismo), le demostré que tenía un buen puntaje y que como estudiante de provincia con padres de clase media me costaría financiar todo por mi cuenta. Fue una gran ayuda durante todos esos años", agrega.

"Mirando hacia atrás mi experiencia ha sido muy buena, pero no puedo ocultar que hubo años difíciles, en que el dinero escaseaba y en los que incluso le pedía a una quiosquera que me prestara El Mercurio temprano, para leerlo y devolvérselo impecable antes de partir a la universidad a rendir las nunca bien ponderadas pruebas de actualidad. Ese tipo de recuerdos me mueve a pedir que la gente que pueda, colabore, ya que no es plata perdida, por el contrario, se trata de ayudas que van a gente que tiene ganas y que con un empujoncito pueden concretar sus sueños. Hoy veo la infraestructura que se levanta, conozco a gente que se le apoyó como a mí y sé que cuando elegí universidad no me equivoqué", señala sobre sus días de estudiante.

Hoy día, a sus 33 años, es periodista del diario La Segunda, está casado y tienes dos hijas, María Ignacia de dos años y Maite de cinco meses. Su trayectoria se ha basado en el trabajo en prensa escrita, aunque por seis meses viajó a Estados Unidos a perfeccionar su inglés. Actualmente desarrolla en su trabajo una sección de periodismo de investigación que lo tiene muy contento.

Luego de casi diez años en la labor de periodista ha vivido grandes experiencias, pero hoy día considera que su mayor logro es haberse casado y formado una familia. "Tengo una familia donde somos bien unidos. Creo que eso es algo que se logra con los valores heredados de los padres y los adquiridos durante las etapas de formación en el colegio y la universidad. En parte es por eso que me gustaría que cada vez más jóvenes tuvieran la oportunidad de estudiar la carrera que quieran en la Universidad de los Andes".