Martes 6 de Abril de 2021

Confinamiento y obesidad: ¿Cómo evitar el temido aumento de peso en pandemia?

Respetar los horarios de cada comida y evitar el exceso de grasa y azúcar son algunos de los consejos que entrega la Dra. Eliana Reyes, nutrióloga y directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes.

En Chile, y en muchos países del mundo, la obesidad afecta a un gran porcentaje de la población desde temprana edad. Según la última Encuesta Nacional de Salud, cerca del 71% de la población mayor de 15 años sufre de sobrepeso u obesidad, lo que puede facilitar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes, entre otras patologías.

Esta es una realidad que se hace aún más “peligrosa” debido a la pandemia, ya que las medidas de confinamiento y distanciamiento social impiden el normal desarrollo de las rutinas, a lo que se suma la ansiedad y la incertidumbre, que en algunas ocasiones puede generar una falsa necesidad de comer.

Durante la pandemia hemos visto que las personas que tienen un mayor riesgo de padecer Covid grave son las personas con sobrepeso u obesidad, hipertensas, diabéticas o con insuficiencia cardíaca. Por eso, es clave que las personas aprendan a distinguir entre comer por hambre y comer por ansiedad, esto nos permitirá reducir las comidas a deshora y mantener una dieta más sana y equilibrada”, explica la Dra. Eliana Reyes, nutrióloga y directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes.

En este sentido, la académica de la UANDES entrega consejos para evitar el aumento de peso durante esta cuarentena.

  1. Respetar los horarios de comida: tener una rutina diaria nos permitirá mantener los horarios de alimentación sin alteraciones, manteniendo el desayuno, almuerzo y la comida de manera habitual. Además, se pueden agregar snacks saludables, como frutos secos, frutas o yogurt bajos en azúcar, a media mañana o media tarde.
  2. Evitar el exceso de grasa y azúcar: ahora que estamos en casa es el momento ideal para preparar comidas sanas como carnes magras, verduras crudas o asadas y disminuir el consumo de grasas y frituras, azucares refinados, privilegiando el consumo de fruta.
  3. Tomar al menos dos litros de agua al día: mantenernos hidratados es vital para nuestro organismo, ya que favorece el transporte de nutrientes y mejora la digestión, entre otros beneficios.
  4. Moderar el tamaño de las porciones:además de la calidad de los alimentos, es de suma importancia la cantidad que se ingiere.
  5. Intentar de mantener la actividad física, ya sea en los horarios permitidos o dentro de la casa.