En el marco del ciclo “Santiago, arquitectura con historia”, que ya ha abordado el legado de arquitectos italianos, franceses, españoles y alemanes que dejaron huella en nuestro país, este mes de la patria es el turno de los primeros chilenos que se formaron como arquitectos y desarrollaron su carrera en Chile.
Los primeros chilenos que obtuvieron el título de arquitecto se formaron en Europa a fines del siglo XIX. Manuel Aldunate (1815-1904), becado por el gobierno para estudiar en Francia, fue el primero en ser nombrado arquitecto del Estado de Chile a su regreso de París. Josué Smith Solar (1867-1938) trajo desde Estados Unidos las corrientes del Arts & Crafts y el concepto de Ciudad Jardín, que aplicó en casas y urbanizaciones. Ricardo Larraín Bravo (1879-1945), a través de sus edificios, iglesias, palacios y casas, destacó además por su preocupación por la salubridad de la vivienda obrera. Su colega y amigo Alberto Cruz Montt (1879-1955), reconocido por la elegancia de sus diseños y su lenguaje clásico francés, completa este grupo de arquitectos que marcaron los inicios de la arquitectura chilena.

Mariano Valdés Valdés
Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Chile con estudios posteriores en la University of Westminster, miembro del Royal Institute of Architects (RIBA).
En paralelo a su práctica profesional en la oficina Tecton Arquitectura, fue profesor de taller e historia de la arquitectura (1997-2017) y Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Andrés Bello (1989-1992).
Ha liderado proyectos de reconstrucción de inmuebles patrimoniales como las casas patronales Ana Luisa de Cunaco (Eduardo Provasoli, 1875-1880) y Puquillay Bajo (Alberto Cruz Eyzaguirre, 1938), en la Región de O´Higgins, el Palacio Eguiguren (Alberto Cruz Montt, 1918, hoy sede DUOC UC) en Santiago y la capilla de Curarrehue en la región de la Araucanía. Es autor de una monografía sobre el arquitecto chileno Borja Huidobro.