En el marco de la inauguración de la exposición Un desierto, dos idiomas, de Constanza Brunner, tres mujeres que entran a la naturaleza por caminos distintos conversan sobre lo que pasa cuando uno se detiene a sentirla: lo que el ojo descubre, lo que el cuerpo registra y lo que la mente agradece.
Una invitación a vivir la experiencia del desierto florido y disfrutar sus colores y sonidos, en el entorno de un campus Uandes en plena primavera.