Martes 28 de Octubre de 2025

Fernando Belzunce: “El gran reto de los medios hoy es generar entornos de confianza”

Simpático, cercano y de conversación fácil, Fernando Belzunce, director editorial de Vocento —grupo al que pertenecen diarios como ABC, El Correo y El Diario Vasco—, visitó la Universidad de los Andes invitado por Nueva Cultura, donde presentó su libro Periodistas en tiempos de oscuridad. En una conversación abierta y reflexiva, habló sobre los desafíos que enfrenta el periodismo actual: la pérdida de contexto en el consumo de información, la desinformación, la crisis de los modelos de negocio, la irrupción de la inteligencia artificial y la necesidad de volver a las esencias del oficio.

Para Belzunce, la transformación más decisiva que ha vivido la prensa no tiene que ver con la evolución de los formatos o las narrativas, sino con el contexto en que la información llega a las personas. “Estamos perdiendo el contexto en el que se consume la información, y eso es lo que más está trastocando la industria periodística”, afirmó. Hoy, explicó, los contenidos se distribuyen a través de redes sociales, mensajería o agregadores, en entornos que los medios ya no controlan.
En ese escenario, “la primicia siempre ha tenido valor y lo seguirá teniendo, las exclusivas por supuesto también”, explicó. “Pero el mayor valor de los medios en una era marcada por la desinformación es que logren representar para sus audiencias entornos de confianza y de seguridad donde informarse. El gran logro es atesorar esos atributos de credibilidad y prestigio”.

Belzunce sostuvo que el periodismo cumple un rol esencial dentro de la vida democrática. “El periodismo cubre un derecho, que es el que tienen los ciudadanos a recibir información seria, información veraz, con la que luego puedan tomar sus decisiones”, explicó. “Cuando se coarta la libertad de un periodista, cuando se le impide trabajar, en verdad se impide un derecho ciudadano. No es el derecho de ese periodista, es un derecho de los ciudadanos también”.

En su diagnóstico sobre la crisis de los modelos de negocio, señaló que Internet, pese a sus enormes posibilidades narrativas y de alcance, ha terminado generando un entorno desfavorable para los medios. Las grandes plataformas tecnológicas, dijo, “han generado las reglas del negocio como si fuese casi el salvaje oeste”, lo que ha dejado a muchos medios en una posición de debilidad frente a un sistema dominado por pocos operadores globales. “Un negocio que pierde dinero no puede ser un negocio libre e independiente”, sostuvo, enfatizando que la independencia exige sostenibilidad y que “los medios serios se acaban abriendo camino porque hacen una apuesta grande por lo que es el valor y la calidad”.

Sobre la desinformación y la polarización, advirtió que ambas están estrechamente ligadas. “Cuando captas una frustración enorme de una parte importante de la sociedad, al final, ¿cómo canalizas esa frustración? Te inventas un enemigo común. Y al final es muy fácil ir a la polarización porque no hay nada que una más que tener un enemigo común”. Frente a eso, destacó la importancia de que los medios “alienten espacios de diálogo y de entendimiento y de generosidad”. En su mirada, la vida “va de esto, de que hay muchos grises, de que estamos rodeados de una infinidad de matices”, y el periodismo debe ayudar a visibilizarlos. “Merece la pena detenerse en los grises, escuchar y ser tolerante. Falta mucho de eso”, añadió.

Otro de los temas que lo preocupan es el impacto de la inteligencia artificial en el ecosistema informativo. “Va a contribuir de manera muy significativa a propagar todavía más la desinformación. La inteligencia artificial va a suponer un catalizador de la desinformación”, señaló. “Antes teníamos en los medios de comunicación barreras industriales. Si yo quería tener un periódico, tenía que hacer una inversión muy grande. Pero ahora con la inteligencia artificial ya no solo puedo tener contenidos, sino que encima puedo simular formatos e imitar fotos”.

Belzunce advirtió que esta nueva capacidad de producir fake news puede poner en riesgo la confianza pública. “Esto es muy peligroso, porque no se puede comprobar lo que es cierto y lo que es falso. A partir de ahora va a empezar a ser todo esto cuestión de fe”, afirmó. Sin embargo, cree que también puede servir como impulso relevar la esencia del oficio. “La inteligencia artificial no puede salir a la calle, hablar con personas ni contrastar información. Las esencias del propias del periodismo, no va a poder entrar”.

Durante la entrevista, el periodista se mostró reflexivo, pero también entusiasta. Habló del oficio con cariño y con una convicción moral que atraviesa toda su trayectoria. “El periodismo no va de salvar el mundo, pero sí de evitar que sea peor. Nuestro deber es que las cosas se sepan, que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas”, sostuvo. Recordó a colegas de distintas partes del mundo —desde Filipinas y Sudáfrica hasta Brasil y España— que han sido perseguidos o amenazados por investigar abusos de poder, y destacó la valentía de quienes siguen trabajando pese a la adversidad. “Ser valiente no es ser épico, sino no ceder en los principios”, dijo con serenidad.

Respecto a las nuevas generaciones, evitó caer en la nostalgia. “No quiero glorificar el pasado”, comentó con humor. “Las nuevas generaciones tienen más conocimientos y habilidades, aunque quizá les falte calle. Pero lo esencial sigue siendo lo mismo: salir a la calle, hablar con personas, contrastar información. La inteligencia artificial no puede hacer eso. No puede estar en el lugar donde se producen los hechos ni hablar con las personas”.

Con una mirada lúcida y optimista, Fernando Belzunce reivindica la dimensión más humana del periodismo: su compromiso con la verdad, la complejidad del mundo y la libertad de las personas. Afirmó que es una profesión que merece la pena vivir cuando se ejerce guiada por principios sólidos.

PERIODISTAS EN TIEMPOS DE OSCURIDAD

En Periodistas en tiempos de oscuridad, Fernando Belzunce plantea que vivimos tiempos convulsos, donde el impacto de la tecnología en el periodismo y la democracia es aún incierto, aunque ya evidente. El libro reúne conversaciones con periodistas de distintos países que reflexionan sobre la libertad, la ética y la búsqueda de la verdad.

Durante la presentación, la editora de La Tercera Domingo, María Eugenia Fernández, abrió con una pregunta: “¿Podrá sobrevivir la verdad en un mundo que hoy día está diseñado para dudar de todo?”. Advirtió que “pocos nos creen y una gran mayoría ni siquiera entiende el trabajo periodístico”, y que los medios enfrentan “el acecho de las redes sociales, la desinformación y la drástica caída en los ingresos”.
A pesar de las dificultades, cerró con esperanza: “Es una profesión sorprendente y muy generosa”.

El decano de la Facultad de Comunicación, Cristóbal Benavides, invitó a leer el libro como un ejercicio de reflexión sobre “la vocación, la democracia, la crisis y el futuro del periodismo”. Destacó que “la democracia y el periodismo van de la mano” y que los periodistas tienen el rol “de iluminar espacios donde las personas están desatendidas”. Sobre los desafíos tecnológicos, se mostró optimista: “La inteligencia artificial puede ayudarnos a hacer mejor y más periodismo, si trabajamos con ética y profesionalismo”.



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