En un contexto marcado por la expansión de la educación superior y el fortalecimiento de los sistemas de evaluación, el libro Calidad en la universidad: el problema de su aseguramiento, de Fernanda Valdés Raczynski, propone una reflexión sobre cómo las universidades enfrentan hoy las exigencias de calidad y los efectos que estos procesos tienen en el quehacer académico.
La obra fue presentada en la Universidad de los Andes en un encuentro académico que reunió a autoridades y especialistas para dialogar sobre los desafíos del aseguramiento de la calidad universitaria, a partir de los principales planteamientos del libro y de la experiencia de quienes participaron como comentaristas.
La presentación contó con los comentarios de Paula Louzano, decana de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales; José Joaquín Brunner, sociólogo, exministro Secretario General de Gobierno (1994-1998) y miembro de número de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales del Instituto de Chile; y Matías Petersen, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes, quienes ofrecieron distintas aproximaciones para analizar los alcances, tensiones y efectos de los sistemas de aseguramiento de la calidad en la vida universitaria.
En su intervención, José Joaquín Brunner realizó un recorrido por la evolución del aseguramiento de la calidad en Chile, recordando los primeros esfuerzos orientados a instalar mecanismos de evaluación externa con énfasis en la autoevaluación institucional y el trabajo de pares académicos.
Desde esa perspectiva, planteó que el sistema actual es el resultado de un proceso histórico influido por decisiones políticas, transformaciones institucionales y episodios que incidieron en la confianza pública en las universidades.
En ese marco, se refirió a la creciente complejidad de los modelos de evaluación y a la centralidad que han adquirido los criterios, estándares e indicadores como parte del funcionamiento del sistema.
Paula Louzano abordó el libro desde su experiencia en la gestión universitaria, particularmente en el ámbito de la formación inicial docente. En su comentario destacó que los sistemas de aseguramiento de la calidad han contribuido a la mejora de los procesos formativos y a la consolidación de estándares compartidos en el sistema.
Al mismo tiempo, subrayó la importancia de avanzar en el desarrollo de una cultura interna de calidad y mejora continua, señalando que este componente resulta más difícil de observar y evaluar que los aspectos asociados al cumplimiento de requisitos formales, pero que es relevante para el fortalecimiento institucional.
Por su parte, Matías Petersen centró su exposición en la necesidad de profundizar la reflexión sobre qué se entiende por calidad universitaria. Desde una aproximación conceptual, señaló que el libro permite examinar la relación entre los criterios externos de aseguramiento y las prácticas académicas internas, así como el rol del trabajo colegiado en la construcción de acuerdos sobre la calidad.
En ese sentido, relevó los desafíos que implica articular miradas diversas dentro de la universidad y generar marcos compartidos que orienten el quehacer académico.
En sus palabras finales, Fernanda Valdés explicó que el libro fue concebido como una herramienta analítica dirigida a quienes ejercen en el gobierno universitario. Señaló que su propósito es aportar elementos para comprender mejor las dinámicas del aseguramiento de la calidad y abrir espacios de reflexión al interior de las instituciones, considerando tanto las exigencias externas como la importancia del trabajo académico colegiado.