Viernes 23 de Enero de 2026

Taller de Verano de Ingeniería UANDES cerró su tercera versión con alta participación escolar

La iniciativa de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas reunió a 69 niños y jóvenes entre 12 y 16 años, quienes durante dos semanas desarrollaron proyectos de robótica, programación, diseño 3D e inteligencia artificial.

El viernes 15 de enero se realizó el cierre de la tercera versión del Taller de Verano de Ingeniería de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, iniciativa formativa que este año convocó a 69 estudiantes de entre 12 y 16 años, distribuidos en tres niveles según su experiencia previa.

A lo largo del programa, los estudiantes tuvieron la oportunidad de acercarse de manera práctica a distintas áreas de la Ingeniería, aprendiendo nociones de programación, diseño y modelado 3D, electrónica, Arduino y robótica, siempre acompañados por ayudantes que guiaron el proceso de aprendizaje y experimentación. “El objetivo de este taller es acercar a niñas y niños a la Ingeniería y desarrollo tecnológico buscando que tengan una interacción más natural con las nuevas tecnologías, que conozcan un poco de su funcionamiento, abrirles esa caja negra. En esa misma línea, también busca un acercamiento temprano para que ellos puedan ir evaluando y desarrollando su vocación”, explicó Matías Recabarren, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, y líder de esta iniciativa.

En el primer nivel, los participantes enfrentaron el desafío de diseñar y construir un robot a control remoto con capacidad de caminar. Para lograrlo, se introdujeron herramientas de diseño mecánico, modelado 3D y electrónica, permitiéndoles comprender de forma integrada las distintas variables que intervienen en el desarrollo de un proyecto de ingeniería y fomentando el trabajo colaborativo desde el inicio.

El segundo nivel estuvo enfocado en el pensamiento computacional y la programación. En este módulo, los estudiantes construyeron su propia computadora portátil basada en un sistema en chip ARM, denominada Bit-0, y se introdujeron a la programación en lenguaje LUA. A través de este trabajo, aprendieron a modelar funciones capaces de representar reacciones físicas en videojuegos y animaciones, combinando hardware y software en un mismo proyecto.

En el tercer nivel, y considerando la experiencia previa de los alumnos en programación, modelado 3D, mecánica y electrónica, se planteó un desafío de mayor complejidad: programar un robot escorpión capaz de interactuar con su entorno mediante reconocimiento de comandos de voz. Para ello, los estudiantes entrenaron su propio modelo de inteligencia artificial, con la libertad de modificar el diseño y poner a prueba las herramientas adquiridas durante el taller.

“Fue muy interesante ver el contraste entre niños que vienen por primera vez y aquellos que ya era su tercera, los primeros son más cautos en su interacción con la electrónica, mientras los otros ya entienden que ellos tienen el control y que hay que probar sin miedo. Es satisfactorio ver esa evolución a la cual hemos aportado un granito de arena. La Ingeniería está detrás del desarrollo tecnológico, por lo que este tipo de actividades permite apreciar de forma temprana ese rol para analizar una posible vocación”, detalló Recabarren.

La jornada final estuvo marcada por una muestra de proyectos, en la que los participantes presentaron a sus familias los trabajos desarrollados durante las dos semanas de duración del taller.



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