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Miércoles 4 de Noviembre de 2026
Escrito por Cristina Del Valle
En el marco de la charla titulada “Espiritualidad matrimonial y familiar” organizada por la Pastoral Uandes, la directora del Instituto de Ciencias de la Familia, Jimena Valenzuela, y el capellán general P. Sebastián Urruticoechea, se refirieron a la Carta a las Familias, escrita por el Arzobispo de Santiago, en la cual se manifiesta la preocupación por la situación actual de las familias y la importancia que tienen éstas para la sociedad.
¿Cuándo fue la última vez que en su casa se sentaron todos a la mesa, sin pantallas y sin apuro, solo para conversar?, preguntó Jimena Valenzuela a los asistentes. “Es una pregunta para mirar con honestidad cómo vivimos hoy en familia, no para juzgar”, señaló y luego manifestó que la familia es un don de Dios y un camino privilegiado para encontrar a Jesús.
La académica señaló que hoy en día la familia tiene tres heridas: la fragilidad de los vínculos, la precariedad material y la pérdida de sentido. Y recordó que, según Monseñor Fernando Chomalí, la pérdida de sentido es la causa más profunda, “aunque resolviéramos lo material, sin recuperar el sentido de la vida no llegaríamos a la raíz ni solución del problema”.
Luego, comentó las cinco claves que sugiere la Carta como hoja de ruta para tratar de resolver esta problemática: Preparación al matrimonio; corresponsabilidad; redes entre generaciones; acogida con misericordia; y políticas concretas. “Proteger a la familia es la política para proteger el sistema completo”, señaló Jimena Valenzuela.
Por su parte, el Capellán Sebastián Urruticoechea se refirió en particular a la vida contemplativa en la espiritualidad familiar, a la luz del Capítulo IX de la exhortación apostólica “Amoris Laetitia”, e indicó que la vida familiar, vivida desde el amor de Dios, puede convertirse en un camino de contemplación, santificación y encuentro cotidiano con Él.
El sacerdote planteó que la contemplación no consiste en apartarse del mundo o de las responsabilidades diarias para buscar a Dios, sino en aprender a mirar la realidad, a las personas y los acontecimientos con los ojos de Cristo, descubriendo la presencia de Dios en las situaciones más cotidianas de la vida.
Este encuentro de formación dirigido a la comunidad universitaria se enmarcó en el camino de preparación al Centenario del Opus Dei que se celebrará en octubre de 2028.
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