La agenda de investigación del profesor Nicolás Riquelme abarca temas como la teoría de juegos, el diseño de mecanismos, la organización industrial, la libre competencia y la regulación.
Hace un par de meses, Nicolás Riquelme aterrizó de vuelta en Chile, tras su Doctorado en Economía por University
of Rochester (Nueva York). Y en julio se instaló en una de las oficinas
de la Facultad de Ciencias
Económicas y Empresariales UANDES.
Este semestre se dedicará tiempo completo a investigar y, a partir de 2020,
dictará algunos cursos de Ingeniería
Comercial.
Su formación de pregrado la hizo en Ingeniería
Civil Industrial en la Universidad de Chile, donde también estudió un Magíster en Economía Aplicada. Luego en Rochester, sacó un M.A.
in Economics
y más tarde el Ph.D.,
experiencia que le permitió conocer no solo la cultura norteamericana, sino
también la de sus muchos compañeros internacionales.
El profesor Riquelme define su investigación
como “teórica, para entender asuntos prácticos de la sociedad” y en ella caben
diversas temáticas, tales como la teoría de juegos, el diseño de mecanismos, la
organización industrial, la libre competencia y la regulación.
– ¿Qué te
motivó a sumarte al equipo de investigadores de la Facultad?
Principalmente, el enfoque de investigación de
la Facultad, que busca tener investigadores jóvenes produciendoartículos científicos de alta calidad y
propicia un ambiente serio de estudio. Es totalmente comparable a la oferta de
cualquier universidad de Estados Unidos y era el lugar donde quería estar.
– Cuéntame
más sobre tu investigación.
Siempre me gustó la matemática pura, pero con
aplicación a algo concreto en la sociedad. En algún momento, como estudiante de
la Universidad de Chile, dudé entre
dedicarme a la investigación operativa (optimización de operaciones dentro de
organizaciones) o la economía. Sin embargo, a través de los distintos cursos
del pregrado, decidí justamente
tomar las herramientas matemáticas y aplicarlas a temas que afectan a las
personas.
En mi tesis doctoral, donde mis guías fueron Paulo Barelli y Srihari Govindan, estudié
situaciones estratégicas y el rol que tiene en ellas la información privada que
poseen los agentes. Por ejemplo, en una situación donde una empresa compite por
atraer compradores, antiguamente la literatura económica afirmaba que la compañía
fijaba el precio y los interesados decidían si comprar o no. No obstante, hoy
observamos que las organizaciones pueden licitar o negociar el precio con los
compradores, es decir, existen nuevas formas de atraer potenciales compradores.
Luego, yo voy un paso más allá, e investigo qué pasa si las empresas compiten usando
remates, y cómo el éxito de ese remate está sujeto a los parámetros que
determine la institución y a la información que manejen los vendedores y compradores.
¿El resultado de esa situación estratégica será óptimo socialmente? Llegué a la
conclusión de que no, incluso si se considera un mercado competitivo con muchos
vendedores y compradores, principalmente porque los vendedores conocen bien la
calidad del artículo que ofrecen, no así los compradores, y esto genera un
problema en la economía.
En otros artículos trato de analizar
situaciones similares, por ejemplo, empresas manufactureras que firman
contratos con retailers o países que delegan
decisiones de política pública a organizaciones internacionales.
– ¿Cómo
fue tu experiencia de Doctorado en University of Rochester?
La Universidad se caracteriza por su
rigurosidad matemática y tuve contacto con profesores excelentes en lo teórico,
quienes me guiaron cuidadosamente en cómo dar respuesta desde las ciencias
matemáticas a los temas sociales que yo les propuse.
Tuve también la oportunidad de ser parte y
presidir en algún momento la Asociation of Latin-American Students
(ALAS), una agrupación que acoge a los estudiantes latinos que llegan a University
of Rochester. Al mismo tiempo, jugué mucho fútbol, deporte que me
fascina y donde juego de central, y hasta fui capitán del equipo. Me gusta Colo-Colo y trato de ir a todos los
partidos.
– Junto
con la investigación también te gusta mucho enseñar, ¿por qué?
Enseñar siempre me gustó. Creo que lo heredé
de mi padre, quien es profesor de física de educación media. En la Universidad
tuve la posibilidad de hacer muchas ayudantías y, más tarde, de dictar algunos
cursos. Me motiva sobre todo transmitir valores a través de la enseñanza, pues,
aunque uno enseñe conceptos o definiciones, siempre es posible dejar un mensaje
importante en el alumno. Los conceptos se pueden olvidar, pero quedan la
actitud y los valores que hay detrás de una clase.