El Observatorio de Movilidad Accesible e Inteligente fue desarrollado por el académico Sebastián Seriani, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas.
Ser
un espacio donde la ciudadanía, profesionales y tomadores de decisión puedan encontrar
datos para la implementación de
proyectos que favorezcan la movilidad accesible e inteligente, es la razón
de ser del Observatorio
de Movilidad Accesible e Inteligente.
Esta iniciativa fue desarrollada por el académico Sebastián Seriani, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, y está conformado por estudiantes memoristas, académicos y profesionales de la industria, y en ese sentido, es una forma de poder acercar la investigación a estudiantes de la Universidad, buscando una forma de trabajo horizontal estudiante-profesor.
“Actualmente no es fácil poder acceder a datos de estudios e investigaciones que realizan universidades, y por ende este observatorio llena ese espacio, bajo un enfoque multidisciplinario, combinando las lógicas de movilidad urbana, inteligencia artificial, urbanismo, kinesiología, terapia ocupacional, entre otras”, explicó el docente Sebastián Seriani.
Algunos estudios
El
observatorio de datos fue lanzado junto a la charla “Desafíos de la accesibilidad en el transporte público”, presentada
por Esteban Pérez, Ingeniero Civil
de la Secretaria
de Planificación de Transporte del Ministerio
de Transportes y Telecomunicaciones.
En
su exposición presentó los decretos que norman los diseños de andenes y trenes
de estaciones. “Es necesario que las estaciones incorporen adecuados diseños para
asegurar la accesibilidad universal
y por ende que todo tipo de usuario pueda no solo acceder al transporte sino
también utilizarlo”, planteó
En
esa misma línea, el observatorio de datos ya cuenta con varios estudios a disposición del público, entre ellos uno
elaborado por la Universidad de
los Andes,
sobre accesibilidad en andenes de
estaciones de metro.
El
“Estudio
de la línea amarilla en la interfaz tren-andén de estaciones de metro” analizó el espesor de la línea amarilla de seguridad
ubicada al borde del andén, usando experimentos a escala real en el Laboratorio
de Dinámica Humana de la UANDES
y observación en estaciones existentes.
Una
de las conclusiones que arrojó esta investigación fue que la línea amarilla que
cumple tanto en el ámbito de seguridad
como de comodidad es la de 24 cm, la cual está presente en algunas
estaciones de la Línea 1 del Metro de Santiago. La línea de 5 y 10 cm no
entrega seguridad a los pasajeros, ni tampoco comodidad, a excepción de personas
con silla de ruedas. La mayoría de los participantes opinó que, a mayor espesor
de la línea amarilla, aumenta la sensación
de seguridad y protección entre el tren y andén.