Suscríbete a nuestro Newsletter
y mantente informado de todo
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Lunes 24 de Agosto de 2026
Con una amplia convocatoria, el encuentro reunió a investigadores, autoridades y especialistas de distintas disciplinas, con ponencias y charlas magistrales que conectaron la salud con la arquitectura, la planificación urbana, la naturaleza y los espacios que habitamos.
Escrito por Diego Sáez
¿Cómo influyen la vivienda, el barrio, los espacios verdes o el ruido de la ciudad en nuestra salud? Durante dos jornadas, investigadores, académicos, profesionales y representantes del sector público se reunieron en la Universidad de los Andes para abordar estas y otras preguntas en la segunda versión del Congreso Hábitat y Salud, organizado por el Centro de Estudios Territoriales junto a la Facultad de Medicina.
Realizado el 20 y 21 de agosto, el encuentro tuvo una amplia convocatoria y reunió investigaciones provenientes de distintas instituciones del país. De cerca de 60 trabajos recibidos, un comité académico seleccionó 21 ponencias, distribuidas en cinco paneles, además de nueve pósters. A ellos se sumaron cuatro charlas magistrales, con especialistas de Chile y el extranjero.
Para Pilar Giménez, directora del Centro de Estudios Territoriales, uno de los principales resultados de esta segunda edición estuvo precisamente en reunir áreas que habitualmente investigan estos fenómenos por separado. “Sabemos que hay investigaciones notables en esta materia, pero también sabemos que la mayoría de ellas son muy desde el propio ámbito disciplinar”, señaló durante la inauguración. El Congreso, explicó, es una invitación a conocer lo que están haciendo otras disciplinas y “comenzar a imaginar relaciones y colaboraciones posibles”.
Esa diversidad se reflejó en los cinco paneles del encuentro: Naturaleza y bienestar; Entorno biosocial y planificación; Hábitat terapéutico; Arquitectura y Neurociencia; y Salud pública y territorio. Las investigaciones llevaron la conversación desde la percepción del ruido y el bienestar en barrios de Santiago hasta la actividad física en adultos mayores, los baños de bosque, el diseño de infraestructura de salud, la neuroarquitectura, el envejecimiento, el acceso al agua potable y los efectos del megaincendio de 2024 en Viña del Mar sobre las atenciones de salud.
Las cuatro charlas magistrales fueron otro de los ejes de esta segunda edición. Desde Reino Unido, Melissa Marselle, profesora titular de Psicología Ambiental de la Universidad de Surrey, abordó la importancia de la naturaleza biodiversa para la salud urbana y los beneficios que estos entornos pueden tener sobre la salud mental.
La especialista peruana Daniela Silva-Rodríguez, fundadora y directora del Instituto de Horticultura Terapéutica y Social, presentó el potencial de las intervenciones basadas en la naturaleza y la horticultura terapéutica como estrategias de prevención y bienestar.
En la segunda jornada, Pablo Redondo, fundador del Instituto de Neuro Arquitectura y Diseño en Chile, profundizó en la relación entre neuroarquitectura y salud. Más tarde, Patricia Matus, académica Uandes con una extensa trayectoria en salud pública, regulación y gestión ambiental, abordó los avances en los estudios del exposoma y su relación con las ciudades saludables.
La necesidad de llevar estas investigaciones más allá del mundo académico también estuvo presente durante el encuentro. El rector de la Universidad de los Andes, José Antonio Guzmán, destacó que problemas complejos como la relación entre hábitat y salud requieren distintas miradas y puso énfasis en que la evidencia generada desde las universidades sea capaz de llegar a las políticas públicas y a la realidad de las personas.
Por su parte, la subsecretaria (s) de Salud Pública, Ximena Barrios, destacó que hablar de salud implica necesariamente mirar el lugar donde viven las personas. “El barrio, la vivienda y los espacios públicos inciden en la salud y la calidad de vida”, señaló, enfatizando la importancia de generar entornos que favorezcan la actividad física, una alimentación saludable y la cohesión social.
Desde el Gobierno Regional Metropolitano, Isabel Brain, jefa del Departamento de Planificación Regional, puso el foco en los llamados “determinantes urbanos de la salud”. Durante su intervención planteó que promover hábitos saludables también exige generar condiciones para hacerlos posibles: difícilmente se puede incentivar a una persona a caminar si debe hacerlo junto a una autopista, expuesta al calor, el ruido y la contaminación.
La última jornada mantuvo esa diversidad de miradas hasta el cierre. Los nueve pósters seleccionados abordaron materias como el acceso a la atención de salud de personas en situación de calle, el envejecimiento activo, la exposición a material particulado, la biodiversidad urbana, el hábitat carcelario de personas mayores y el cuidado de la infancia en barrios vulnerables.
Tras dos días de presentaciones y conversaciones, la segunda versión del Congreso Hábitat y Salud culminó con la premiación de los pósters y las palabras finales de Pilar Giménez, cerrando un encuentro que volvió a reunir a distintas disciplinas en torno a una misma pregunta: cómo construir entornos que contribuyan a una mejor salud y calidad de vida de las personas.





y mantente informado de todo