Suscríbete a nuestro Newsletter
y mantente informado de todo
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Martes 7 de Julio de 2026
El estudio identifica tres factores clave para impulsar el reciclaje en los hogares: información clara, facilidades para hacerlo y un entorno que promueva esta práctica.
Escrito por Diego Sáez
Tener conciencia sobre el cuidado del medioambiente no necesariamente significa que una persona vaya a reciclar. La distancia entre la intención y la acción depende también de las condiciones que existen para incorporar esta práctica a la vida cotidiana.
Esa es una de las principales conclusiones de una investigación liderada por Franz Carrillo-Higueras, académico de Administración de Servicios, que identificó tres factores que influyen especialmente en la decisión de separar los residuos domiciliarios: contar con información clara, percibir que hacerlo es una tarea fácil y desenvolverse en un entorno donde esta conducta es promovida y valorada.
El estudio, publicado en Frontiers in Psychology, analizó las respuestas de 302 personas de Coyhaique, Panguipulli y Valdivia. A través de un modelo de ecuaciones estructurales, los investigadores pudieron determinar qué elementos tienen una mayor influencia sobre la intención de separar los residuos generados en los hogares.
Uno de los resultados relevantes es que la preocupación por el medioambiente, por sí sola, no basta. La disposición a separar residuos aumenta cuando las personas consideran que cuentan con las condiciones necesarias para hacerlo, saben claramente cómo realizarlo y ven que esta conducta también está presente y es valorada entre sus familiares, vecinos o comunidad.
Esto pone el foco no solo en convencer a las personas sobre la importancia del reciclaje, sino también en facilitar que puedan llevarlo a la práctica.
En ese proceso, la investigación identificó además un rol relevante de la información entregada por los municipios. Cuando las personas reciben indicaciones claras, aumenta su confianza para separar correctamente sus residuos y resulta más fácil convertir una actitud favorable hacia el reciclaje en una acción concreta.
Los resultados entregan también orientaciones para el diseño de políticas públicas. Los investigadores plantean que las campañas de educación ambiental deberían complementarse con medidas que disminuyan las barreras cotidianas para reciclar.
Entre ellas se encuentran contar con infraestructura accesible, sistemas de recolección diferenciada e información sencilla sobre cómo y dónde separar los residuos, especialmente en ciudades donde estos sistemas todavía se encuentran en desarrollo.
La investigación de Carrillo-Higueras refleja también uno de los ámbitos que aborda Administración de Servicios: comprender cómo las personas toman decisiones y cómo el diseño de procesos, servicios y experiencias puede facilitar determinados comportamientos.
En este caso, esa mirada permite aportar evidencia a un desafío concreto: avanzar desde la intención de reciclar hacia sistemas que hagan más fácil que las personas efectivamente lo incorporen en su vida cotidiana.
La publicación completa la puedes revisar aquí.
y mantente informado de todo