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Jueves 23 de Abril de 2026
La ceremonia relevó el valor del apoyo institucional y de los donantes, subrayando que estas becas no solo facilitan el acceso a la educación, sino que forman personas comprometidas con el país.
Escrito por Marisol Grisanti
La Universidad de los Andes realizó la entrega de Becas Económicas 2026, instancia en la que autoridades, alumni, estudiantes y sus familias reflexionaron sobre el impacto de este apoyo en la trayectoria académica y personal de quienes lo reciben.
Durante la ceremonia, el Rector José Antonio Cruzat subrayó que la educación universitaria debe estar al alcance de todos quienes cuentan con talento y disciplina, independiente de su situación económica. En ese contexto, destacó que estas becas forman parte esencial del proyecto educativo institucional, ya que permiten que estudiantes de distintas realidades accedan a una formación integral y compartan experiencias que enriquecen a toda la comunidad. “Este tipo de iniciativas cumple una misión que trasciende a los beneficiarios directos, ya que contribuyen a la formación de personas íntegras, con vocación de servicio y comprometidas con el bien común. Estas becas tienen una dimensión que trasciende a quienes las reciben, son una inversión en el futuro de Chile”, señaló, junto con agradecer a los donantes que hacen posible esta oportunidad para cientos de jóvenes.
En la ceremonia, la psicóloga y alumni becada Florencia Pérez compartió su testimonio, destacando que este beneficio fue clave para hacer posible su formación universitaria. “En ese momento la veía principalmente como un apoyo económico que me abría la puerta para poder estudiar. Y la verdad es que sí lo fue, pero hoy puedo decir que fue mucho más que eso”, señaló. Asimismo, subrayó que la beca no solo facilitó su ingreso a la universidad, sino que permitió sostener ese proyecto en el tiempo, especialmente considerando el desafío que implicó para su familia su traslado a Santiago.
Florencia también enfatizó el valor formativo de la experiencia universitaria, señalando que esta no se limita al ámbito académico, sino que incluye una formación valórica centrada en la empatía, la generosidad y la gratitud. En esa línea, destacó el sentido de comunidad que se vive en la universidad, afirmando que “la beca no solo abría puertas para estudiar, sino que también abría la puerta a una experiencia mucho más profunda: sentirse apoyado, cuidado y sostenido por una comunidad”.
Por su parte, Sebastián Fernández, alumni de la primera generación de Ingeniería Comercial, valoró el significado de estas becas y el rol de quienes las hacen posibles. En su intervención, señaló que una beca no es solo un apoyo económico, sino también una señal de confianza y compromiso con el futuro de los estudiantes. Asimismo, invitó a los beneficiarios a vivir esta etapa con intensidad y gratitud, destacando la importancia de no romper la cadena de apoyo y devolver, en el futuro, lo recibido.






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