Suscríbete a nuestro Newsletter
y mantente informado de todo
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Te puede interesar:
Viernes 21 de Agosto de 2026
El razonamiento crítico fue el eje del conversatorio ¿Quién mueve al mundo: lo humano o la IA?, organizado por la Asociación de Amigos, instancia que se realizó en el contexto de la próxima octava versión del Giving Day Uandes, que tendrá lugar el jueves 8 de octubre y que, como cada año, convocará a la comunidad universitaria en torno a distintas actividades de colaboración para apoyar a los estudiantes becados.
Escrito por Marisol Grisanti
La actividad reunió a la consejera de Rectoría Cristina Errázuriz, al director de Innovación, Anil Sadarangani, y al director de Signos, Daniel Mansuy, en una conversación sobre el alcance de la inteligencia artificial, sus tensiones con la vida universitaria y laboral y el rol de las nuevas generaciones.
Uno de los puntos de discusión fue el desfase entre la velocidad de la tecnología y la formación de quienes la usan. Sadarangani planteó que la IA es una herramienta que llego más rápido de lo que se alcanza a entender cómo funciona, y que el progreso no está en aprender a usarla, sino en formar personas capaces de decidir cuándo no usarla. En esa línea, sostuvo que se trata de sacarle provecho sin dejar de poner a las personas en el centro.
Desde la filosofía, Daniel Mansuy puso el acento en la educación y en el riesgo de que la inteligencia artificial funcione como un atajo que evite los desafíos intelectuales, sobre todo entre quienes aún están formándose: en lugar de leer un libro completo, pedirle a la máquina el dato preciso que se necesita. También advirtió sobre la paradoja del tiempo ganado, porque la productividad libera horas que rara vez se destinan a formarse y que suelen terminar en el scroll de las redes sociales.
Cristina Errázuriz hizo una distinción: una cosa es procesar información y otra muy distinta es buscar la verdad. La inteligencia artificial, planteó, recorre bases de datos, pero esa búsqueda no es lo mismo que el afán humano por comprender. A eso sumó la empatía y el razonamiento crítico como capacidades que no se automatizan, y recordó que la comunicación que crea cultura es siempre una conversación entre personas.
Consultados sobre la pregunta de cierre, “¿Qué capacidad humana nunca debería dejar de cultivarse?”, los tres expertos coincidieron en algo que no depende de la capacidad técnica, sino de la implicación: Sadarangani mencionó las decisiones difíciles, como despedir a una persona; Errázuriz, el cuidado de quienes están en situación de vulnerabilidad y la crianza de un niño; y Mansuy, los consejos de los amigos y la propia escritura, por ser el lugar donde se forma el pensamiento.


y mantente informado de todo