Con la sólida base de conocimientos que le dejó la carrera de Ingeniería Comercial, esta alumni fue incorporándose cada vez más en el área educativa. Hoy es socia de la Corporación ERES 21, orientada a trabajar con profesores para rescatar su vocación pedagógica y contribuir al mejoramiento de la educación en Chile.
Poco
tiempo después de egresar y en paralelo a su trabajo de administradora del
centro médico Porta Vitae, María Teresa
Gueneau de Mussy (ICOM 03) tuvo
la oportunidad de reemplazar a una profesora de inglés en el colegio Las Ursulinas. Fue ahí cuando
descubrió su vocación docente y
decidió estudiar Pedagogía para
Profesionales (con especialidad en inglés) en la Universidad Alberto Hurtado.
El gusto por el inglés lo tuvo de siempre. “Es una herramienta que
culturalmente abre puertas. Yo tuve clases desde muy niña y luego trabajé en
Madison (Estados Unidos). Pienso que, tal vez, estudiar pedagogía nace de la
motivación de ayudar a que otros pudieran vivir esa experiencia enriquecedora”,
explica.
No
fue fácil trabajar y estudiar en paralelo, sobre todo un programa vespertino de
dos años de duración. Pero valió la pena pues le permitió trabajar en el Colegio Sagrado
Corazón y el
San José de Chicureo, donde -además
de enseñar- conoció a cientos de profesores y familias de los alumnos. Fue ahí
cuando detectó la urgencia de rescatar la vocación
en los docentes, quienes muchas veces por falta de tiempo se centran en
enseñar y olvidan ese bichito inicial que los llevó a querer dedicarse a la
pedagogía.
Entonces, buscando herramientas para
enriquecer y renovar la vocación de los profesores, hizo un curso de Coach Estratégico en el Centro de Entrenamiento en
Psicoterapia y Coaching, y realizó asesorías a través de un
emprendimiento a través de la consultora
Co-Construyendo Puentes.
Hoy es socia en la Corporación ERES 21, junto a tres profesoras con más de 25
años de experiencia en sala de clases y diversos estudios de postgrado. ERES 21 ofrece asesorías en cuatro
áreas: las metodologías de trabajo en
grupo pequeño para educación inicial, el aprendizaje basado en proyectos, el
desarrollo de habilidades socioemocionales y el trabajo de habilidades de
liderazgo para equipos docentes.
– ¿Qué
herramientas, conocimientos y habilidades de la ingeniería comercial te han
servido para dar todos estos pasos en el área educativa?
– La Ingeniería
Comercial da herramientas en muchas y variadas áreas, desde cómo mirar una planificación de difusión del negocio
hasta cómo hacer proyección de inversión
y retorno, pasando por imágenes que ayudan a comunicar desde un marketing específico y poder hacer
follow up a posibles clientes. Para mí, Comercial ha sido la base que me
organiza.
Como anécdota puedo contar que en algún
momento en que dudé de terminar la carrera, alguien en que yo confío mucho por
su sabiduría, me dijo “siga adelante y saque el título, que sobre todo la
ayudará a organizar cualquier cosa que haga en su vida, las carreras de Derecho y Comercialtienen
esta característica”. Le hice caso y el tiempo le ha dado la razón: da un orden
mental para llevar adelante cualquier desafío.
– ¿Cuáles
piensas que son tus aportes como ingeniera comercial al área educativa del
país?
– Además de considerar la importancia de la
organización, que en educación es esencial y no siempre está presente; creo que
poder mirar la educación desde la perspectiva de un “modelo de negocio” sin que se malentienda la palabra, ayuda a
que el proyecto educativo progrese
en el tiempo. Cuando la educación se basa en utopías o experiencias extranjeras, se obtiene una educación volátil, que varía según las
modas y tendencias. Anhelo que “la gran empresa de educar”, entendida como una
tarea que requiere de mucha acción y esfuerzo, sea exitosa en todo
ámbito.
– ¿Cuál
crees que es el sello de los ingenieros comerciales UANDES?
– Pienso que hay algunas características
que se repiten y tienen que ver con el querer
hacer bien las cosas y sentirse orgullosos de nuestra carrera y Universidad.