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Miércoles 22 de Abril de 2026
La Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes reunió a autoridades, representantes del sector financiero y académicos en un encuentro que abordó cómo avanzar hacia una regulación más clara, proporcional y eficiente, sin comprometer la estabilidad del sistema.
Escrito por Bárbara Olave
La necesidad de avanzar hacia una regulación financiera más simple y eficiente, que equilibre adecuadamente sus beneficios y costos, fue el eje del conversatorio “Simplificación regulatoria: oportunidades y riesgos”, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes.
La actividad contó con la participación de Catherine Tornel, presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y profesora de la Facultad, quien estuvo a cargo de la exposición principal. Posteriormente, se desarrolló un panel de conversación moderado por el profesor Mauricio Larraín, en el que participaron José Manuel Mena, presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras; Luis Alberto Letelier, presidente de la Asociación de Administradoras de Fondos de Inversión; y Marcelo Mosso, director ejecutivo de la Asociación de Aseguradores de Chile.
En la apertura del encuentro, el decano Álvaro García explicó que la conversación buscó aterrizar una discusión que en los últimos meses ha ganado espacio en el debate público, pero que muchas veces permanece en el plano general. “Queremos movernos del diagnóstico general al ejemplo específico, de la declaración de principios a la norma puntual”, señaló.

Durante su presentación, Catherine Tornel explicó el rol de la Comisión para el Mercado Financiero como un organismo colegiado e independiente, cuya labor se estructura en torno a tres mandatos: el prudencial, el de conducta y el de desarrollo de mercado, los que deben equilibrarse en cada decisión regulatoria. En ese contexto, subrayó que la estabilidad financiera y la solvencia son condiciones habilitantes para el resto de los objetivos.
Asimismo, destacó que un buen marco regulatorio debe ser simple, claro, eficiente y proporcional a los riesgos, además de adaptarse a los cambios del mercado y alinearse con estándares internacionales. También enfatizó la importancia de fortalecer la evaluación de impacto regulatorio, especialmente a través de análisis ex post más sistemáticos y basados en datos.
Finalmente, abordó algunas líneas de trabajo de la CMF, como la mejora en la medición de riesgos, la implementación de la ley Fintech y el sistema de finanzas abiertas, junto con la revisión y modernización de normativas para impulsar el desarrollo del mercado de capitales.

El panel de conversación abordó, desde distintas perspectivas, los desafíos que enfrenta hoy el mercado financiero chileno. Entre ellos, la pérdida de dinamismo en los últimos años, las barreras que enfrentan nuevos actores para ingresar a distintas industrias y los efectos de una carga regulatoria que no siempre distingue adecuadamente entre niveles de riesgo.
También se discutió la importancia de contar con regulaciones proporcionales que consideren el tamaño y tipo de las instituciones, así como la necesidad de mejorar la coordinación entre distintos organismos reguladores. A ello se sumó la relevancia de avanzar en estándares internacionales, fomentar la competencia y generar condiciones que faciliten el desarrollo del mercado de capitales.
Otro de los puntos destacados fue la necesidad de que la regulación no limite la innovación ni la entrada de nuevos actores, evitando efectos no deseados como la concentración de mercado. En este sentido, se planteó que una regulación que no distingue entre riesgos puede terminar generando mayores barreras de entrada y menor competencia.
Sobre el encuentro, el profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y moderador del panel, Mauricio Larraín, destacó el valor de este tipo de iniciativas para el debate público y académico. “Estas instancias permiten movernos del diagnóstico general a propuestas concretas. El sistema financiero es la cañería por donde fluye el ahorro hacia la inversión, y hoy se está angostando. El desafío ya no es diagnosticar: es implementar una regulación más simple y proporcional, y gran parte no requiere cambios legales sino decisiones regulatorias”, señaló, en el marco del ciclo Diálogos de Macroeconomía y Finanzas, que busca generar un espacio de conversación informado entre la academia, el sector público y el sector privado sobre los principales desafíos del mercado financiero chileno.

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